AFP . 24 julio

Washington. Un hombre, al que la policía atribuyó dos homicidios gracias al análisis de su ADN y su árbol genealógico, fue condenado este miércoles a cadena perpetua, tras el primer juicio en Estados Unidos en el que se recurrió a la genealogía genética.

A finales de junio, un jurado reconoció a William Talbott, un camionero de 56 años, culpable de asesinar a dos jóvenes canadienses en 1987 cerca de Seattle, en el noroeste de Estados Unidos.

La hermana de Jay Cook, Laura Baanstra (al centro), abraza a Doran Schiller, un amigo de Jay, mientras que la madre de Jay, Lee Cook, abraza a Gary Haanstra, justo después de que William Talbott II sea sentenciado en el Juzgado del Condado de Snohomish el miércoles 24 de julio de 2019 en Everett, Washington. Foto: AP
La hermana de Jay Cook, Laura Baanstra (al centro), abraza a Doran Schiller, un amigo de Jay, mientras que la madre de Jay, Lee Cook, abraza a Gary Haanstra, justo después de que William Talbott II sea sentenciado en el Juzgado del Condado de Snohomish el miércoles 24 de julio de 2019 en Everett, Washington. Foto: AP

Sus víctimas fueron Jay Cook y su novia Tanya Van Cuylenborg, de 20 y 18 años, respectivamente. Ella fue asesinada de un tiro en la cabeza y él murió por asfixia, con un paquete de cigarrillos metido en su garganta.

Tras décadas de investigaciones infructuosas, la policía anunció en mayo de 201, el arresto de Talbott, quien hasta el momento no había levantado ningún tipo de sospechas, gracias a la genealogía genética.

Un mes antes, el método ya había generado titulares cuando fue usado para encontrar a un hombre sospechoso de ser el “asesino de Golden State”, autor de 12 muertes y una cincuentena de violaciones en California entre los años 1970 y 1980.

En ambos casos el ADN recogido en las escenas del crimen fue comparado con la base de datos de un sitio público de genealogía, GEDmatch.

En ese sitio, las personas que se han realizado pruebas de ADN -una práctica en crecimiento en Estados Unidos- pueden ingresar su perfil genético para encontrar parientes lejanos y completar su árbol genealógico.

En el caso de los canadienses, un laboratorio privado de biotecnología, Parabon Nanolabs, analizó el semen encontrado en la ropa de Tanya Van Cuylenborg e ingresó ese perfil genético en el sistema de GEDmatch.

La investigación dio con dos primos del sospechoso. Una experta del laboratorio trazó sus árboles genealógicos por varias generaciones y encontró un pariente en común: William Talbott.

La técnica permitió resolver unos 70 casos que habían permanecido sin respuestas durante años, y varios sospechosos identificados fueron condenados tras declararse culpables.

Pero, con el caso del camionero, fue la primera vez que se llevó a cabo un juicio, ya que Talbott siempre defendió su inocencia.

Este miércoles volvió a decir que no tenía nada que ver con los asesinatos que se le imputaban y anunció su intención de recurrir la sentencia judicial.