AFP. 24 diciembre, 2019
Pierbattista Pizzaballa, administrador apostólico del patriarcado latino de Jerusalén, bendice a los fieles antes de la misa de Nochebuena en la Iglesia de la Natividad en la ciudad bíblica de Belén, Cisjordania, el 24 de diciembre del 2019. Foto: AFP
Pierbattista Pizzaballa, administrador apostólico del patriarcado latino de Jerusalén, bendice a los fieles antes de la misa de Nochebuena en la Iglesia de la Natividad en la ciudad bíblica de Belén, Cisjordania, el 24 de diciembre del 2019. Foto: AFP

Territorios Palestinos. Cristianos llegados del mundo entero se congregaron este martes en la iglesia de la Natividad de Belén, donde según la tradición cristiana nació Jesús, para dar inicio a las celebraciones de Navidad.

En un ambiente tranquilo y festivo, palestinos y extranjeros asistieron primero a un desfile de los boy scouts palestinos en la Plaza del Pesebre, ante la basílica en el centro de esta pequeña ciudad, situada en Cisjordania, territorio palestino ocupado por Israel desde hace más de 50 años.

Provenientes de Italia, Estados Unidos, Tanzania y de muchos otros países, los fieles esperan pacientemente para poder entrar a la iglesia para visitar la Gruta donde según la tradición nació Jesús. Ola, proveniente de Nigeria, se declaró feliz de estar en la ciudad santa en un día "tan especial".

Durante todo el día sonaron villancicos en árabe. Desfilaron los boy scouts palestinos, y a las 17H00 locales (15h00 GMT) se cerraron las puertas de la basílica.

Andrea, una chica portuguesa y dos amigas húngaras, miraban en el celular sus fotos tomadas en el interior. "¡Esperamos dos horas para solamente un minuto en el interior, es frustrante!", se lamentó Andrea.

A la gruta donde se cree que nació Jesús se accede mediante una angosta escalera, situada tras el altar de la iglesia.

"¡Qué ambiente tan bonito!", afirmaba por su parte Jeanine, que ha llegado desde Francia.

"Estoy tan emocionada de estar aquí hoy, es maravilloso", suspira Germana, italiana, que ha venido de Nápoles con su marido y sus dos hijos.

Problemas y esperanzas

Ante el abeto de 15 metros de altura que domina la plaza, una veintena de neozelandeses cantaron con vigor y en coro villancicos, atrayendo varias miradas y sonrisas de curiosos y de otros peregrinos.

Pierbattista Pizzaballa, administrador apostólico del patriarcado latino de Jerusalén, llegó al final de la mañana a Belén.

"Vemos muchos problemas económicos, una tasa de desempleo elevada y otros problemas (...), pero Navidad es para nosotros el momento en el que celebramos la esperanza", declaró Pizzaballa al entrar en la ciudad.

Un visitante enciende una vela en la Iglesia de la Natividad construida en la parte superior del sitio donde los cristianos creen que Jesucristo nació en Nochebuena, en la ciudad cisjordana de Belén, el martes 24 de diciembre del 2019. Foto: AP
Un visitante enciende una vela en la Iglesia de la Natividad construida en la parte superior del sitio donde los cristianos creen que Jesucristo nació en Nochebuena, en la ciudad cisjordana de Belén, el martes 24 de diciembre del 2019. Foto: AP

Este año, los fieles pudieron contemplar además una pequeña reliquia que acaba de retornar a Belén desde el Vaticano: un fragmento de lo que se cree fue el pesebre de Jesús que no estaba en Tierra Santa desde hacía más de 1.300 años.

"Es importante porque es una parte de la estructura de madera del pesebre original de Belén. Esta estructura de madera salió de Tierra Santa en torno al año 640", según el Custodio de Tierra Santa, Francesco Patton.

Pocos cristianos de Gaza

En Belén hay miles de extranjeros pero pocos cristianos de la Franja de Gaza, ya que Israel ha otorgado escasos permisos de viaje.

Cualquier palestino que desee salir de Gaza hacia Cisjordania, ambos territorios palestinos, debe atravesar Israel y obtener previamente un permiso expedido por las autoridades israelíes.

Alrededor de 300 personas fueron autorizadas a salir de la Franja de Gaza para la ocasión sobre un total de 950 que solicitaron permiso, según Wadi Abu Nasar, portavoz de las Iglesias de Tierra Santa.

Sin embargo, la Navidad, dice este cristiano, debe seguir siendo un tiempo de esperanza. “La Tierra Santa no es sólo el lugar de nacimiento y crucifixión (de Jesús), también es el lugar de la resurrección”, explicó a la AFP.

La fiesta de la Navidad se ha visto a menudo enturbiada en Belén debido al conflicto israelo-palestino.

En el 2017, la decisión estadounidense de reconocer Jerusalén como capital de Israel provocó manifestaciones casi diarias en los Territorios palestinos y también en Belén, ciudad tradicionalmente unida a Jerusalén, situada a apenas 10 km, pero separada de ella por un muro construido por Israel hace 15 años.

En el 2015, una ola de violencia anti-israelí alteró las fiestas de fin de año. En tres meses, 150 personas, mayoritariamente palestinos, murieron en Israel y en los los Territorios.

En el 2019, Belén está recibiendo un número importante de turistas debido a la relativa calma actual. La ministra de Turismo palestina, Rula Mayaa, señaló en estos días que 3,5 millones de personas han visitado la localidad durante este año.

El 24 por la noche, el papa Francisco se dirigirá desde el Vaticano a los 1.300 millones de católicos en el mundo.