Interés Humano

Autoridades detienen a presunto autor de masacre en estado mexicano de Veracruz

En un comunicado, el gobierno local señaló que los atacantes llegaron a la fiesta para vengarse de un comerciante de estupefacientes.

Coatzacoalcos, México. La policía mexicana detuvo este viernes a uno de los presuntos responsables de la masacre de 13 personas en el violento estado de Veracruz, ocurrida el pasado 19 de abril.

El gobernador de Veracruz, Cuitláhuac García, dijo en rueda de prensa que Adrián N fue detenido “por una orden de aprehensión obsequiada por un juez federal”.

El sujeto es “investigado por aquellos sucesos” del 19 de abril en la ciudad de Minatitlán, cuando 13 personas fueron masacradas durante una fiesta, entre ellas un menor de edad.

En un comunicado, el gobierno local señaló que los atacantes llegaron a la fiesta para vengarse de un comerciante de estupefacientes.

“No vamos a descansar hasta dar con todos los responsables de lo que sucedió en Minatitlán”, dijo el gobernador.

Una fuente de la fiscalía general, no autorizada para ser citada, declaró que Adrián N es el jefe de plaza del poderoso cártel Jalisco Nueva Generación en Minatitlán y está vinculado a delitos de alto impacto como secuestro y extorsiones, además de numerosas ejecuciones de miembros de grupos rivales.

La detención se dio después de una persecución en calles de las ciudades de Cosoleacaque y Minatitlán. Adrián N intentó evadirse refugiándose en una base policíaca, donde quedó sometido sin uso de la violencia.

Minatitlán es una ciudad de alrededor de 157.000 habitantes en el este de México que alberga una importante refinería, de la cual salen ductos que constantemente son atacados por ladrones de combustible asociados a los cárteles de Los Zetas y Jalisco.

En el estado de Veracruz, que se extiende por toda la costa del Golfo de México, ambas organizaciones narcotraficantes mantienen una guerra a sangre y fuego por el control de las rutas de paso de drogas y el robo de combustible.

En muchas ocasiones, los sicarios matan a sus rivales y desaparecen sus cuerpos en fosas clandestinas o los asesinan en plena calle, fiestas o restaurantes públicos.

Según datos oficiales, cerca de 250.000 personas han sido asesinadas en medio de una ola de violencia vinculada al narcotráfico, sobre todo desde que a fines de 2006 el gobierno del entonces presidente Felipe Calderón (2006-2012) lanzó una polémica e intensa ofensiva militar para enfrentar a las mafias.