AFP. 15 septiembre
Un migrante con sus pertenencias tomó un descaso cerca del destruido campamento de Mori, en la isla de Lesbos, Grecia, el lunes 14 de setiembre del 2020. AFP
Un migrante con sus pertenencias tomó un descaso cerca del destruido campamento de Mori, en la isla de Lesbos, Grecia, el lunes 14 de setiembre del 2020. AFP

Berlín. Alemania recibirá a más de 1.500 migrantes que se encuentran actualmente en las islas de Grecia tras el incendio del campo de Moria en Lesbos, donde este martes la Policía detuvo a cinco sospechosos de haber provocado el siniestro.

“Cinco jóvenes extranjeros fueron detenidos y un sexto fue identificado y es buscado”, indicó este martes el ministro griego de Protección Civil, Michalis Chrysohoidis. Las nacionalidades de los sospechosos no se dio a conocer.

Estas detenciones se realizaron como parte de la investigación sobre el incendio que la noche del 8 al 9 de setiembre asoló el campo de Moria en Lesbos, el más grande de Europa, donde se encontraban unos 12.000 migrantes en condiciones insalubres.

El ministro, citado por la agencia griega ANA, estimó que “estas detenciones desacreditan el escenario” según el cual “extremistas” habrían incendiado el campo. El gobierno griego ya había acusado en dos ocasiones a migrantes de haber provocado el fuego.

La multiplicación reciente de incidentes entre solicitantes de asilo e insulares, incluidos simpatizantes de extrema derecha, alimenta las sospechas de los habitantes que se oponen al mantenimiento de migrantes en Lesbos sobre su eventual implicación en el incendio.

En una visita a la isla, donde expresó sentirse “conmovido” por esta “situación dramática” y “compleja”, el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, exhortó a Europa a “movilizarse” e “implicarse” para “abordar seriamente el desafío” de las migraciones.

"Me niego a que la Unión Europea aparte la mirada ante la inmigración" ya que "las fronteras de Grecia son las fronteras de Europa", insistió.

“No hay una solución milagro”, manifestó el líder europeo, pero “no debemos renunciar”, y pidió crear “más asociaciones con países terceros”.

Alemania recibirá 1.500 migrantes procedentes de Grecia

Hasta el momento, la respuesta de los países europeos fue discreta: 10 países aceptaron hacerse cargo de 400 menores no acompañados, incluido Francia, que deberá recibir a un centenar.

Pero Alemania “garantiza que 1.553 miembros de familia” reconocidos como refugiados por las autoridades griegas, “saldrán de las islas” del mar Egeo, declaró el martes el vicecanciller Olaf Scholz.

Situación infrahumana

Desde el incendio que destruyó el campamento de Moria -erigido hace cinco años durante el pico de la crisis migratoria-, miles de solicitantes de asilo duermen en Lesbos con un intenso calor en las aceras, en edificios abandonados o al costado de carreteras, con pocos víveres y acceso al agua.

Bajo una tienda, donde los ocho miembros de su familia viven desde el incendio, Samira Ahmedi, de 21 años, quien llegó hace un año desde Afganistán, no logra contener las lágrimas.

"Por favor", insta a los países europeos, "abran las puertas. Somos humanos, no somos animales".

Un helicóptero del Ejército griego voló sobre el nuevo campo de refugiados cerca de Kara Tepe, en la isla de Lesbos, este martes 15 de setiembre del 2020. AFP
Un helicóptero del Ejército griego voló sobre el nuevo campo de refugiados cerca de Kara Tepe, en la isla de Lesbos, este martes 15 de setiembre del 2020. AFP

Junto a ella, Simine, de 22 años, no quiere entrar en el nuevo campo provisional, construido con rapidez por las autoridades. “No hay comida, ni agua; nadie quiere ir al nuevo campo”, declaró.

Las condiciones son deplorables "sin ducha ni colchones", según testimonios recogidos por la AFP.

"La entrada de los solicitantes de asilo en el nuevo campamento no es negociable", declaró a la prensa el ministro de Protección Civil.

Apenas 800 personas aceptaron por ahora instalarse, según el ministerio.

La mayoría rechaza entrar por miedo a no poder salir de la isla. Para Vany Bikembo, un mecánico de 25 años que llegó hace un año desde República Democrática del Congo, el campo provisional “es un segundo infierno”, tras el de Moria.

En el puerto de Mitilene, capital de la isla, unos 200 insulares se manifestaron en calma por la tarde en contra de un nuevo campo de migrantes, cerca de las ruinas de Moria.

"Las islas no quieren campo de concentración, ni abierto ni cerrado", se podía leer en una pancarta de los manifestantes, en su mayoría del partido comunista.

El prefecto del Egeo del Norte, Kostas Mountzouris, uno de los más firmes opositores al plan del gobierno para establecer un campamento cerrado en la isla, pidió a empresarios y profesionales que se manifestaran el martes para pedir una "normalización" de la situación y "el alejamiento de los inmigrantes de la isla".

Desde hace varios meses, el gobierno conservador de Kyriakos Mitsotakis planeaba construir un campamento cerrado en Lesbos para aliviar la congestión de Moria.

Y ahora que ese campo fue destruido, el gobierno confirmó que pronto se reconstruirá un campamento y pidió una participación más activa de la Unión Europea.

La Comisión Europea avanzó al 23 de setiembre la presentación de su muy esperado proyecto de reforma de la política migratoria en la UE.