AFP y AP. 11 julio
Uno de los niños atrapados en una cueva en Tailandia durante la operación para sacarlo.
Uno de los niños atrapados en una cueva en Tailandia durante la operación para sacarlo.

Chiang Rai, Tailandia. Algunos de los niños estaban adormecidos por el efecto de un suave sedante cuando los socorristas los sacaron en camilla de la cueva de Tailandia en la que pasaron más de dos semanas bajo tierra y ahora se recuperan en un hospital.

Las autoridades difundieron este miércoles las primeras imágenes en el centro médico de algunos de ellos, donde aparecen sentados en sus camas con máscaras en la cara y saludando a la cámara.

Tailandia exultaba este miércoles tras el éxito de la peligrosa misión en las entrañas de la cueva de Tham Luang, en el norte del país, para rescatar a 12 niños y a su entrenador de fútbol.

(Video) Algunos niños salieron 'dormidos' de la cueva en Tailandia

La exclamación Hooyah, heredada de la marina estadounidense y que tiene como objetivo levantar los ánimos, proliferaba en las redes sociales tailandesas.

Los socorristas, aguerridos buzos extranjeros ayudados por miembros de élite de la Marina tailandesa, fueron señalados como héroes por haber sacado a los niños de la gruta donde habían quedado atrapados el 23 de junio por la crecida de las aguas en su interior.

Los chicos, de 11 a 16 años, y su entrenador, de 25, fueron extraídos en tres días. El último grupo salió a la superficie el martes por la noche.

Las autoridades se negaron en un primer momento a dar detalles sobre el desarrollo de la operación de rescate. ¿Cómo pudieron salir los niños, que no tenían ninguna experiencia de buceo, de la cueva con túneles inundados, pasos estrechos y sin visibilidad? ¿Cómo lo hicieron si un buzo tailandés murió por falta de aire durante los preparativos de la evacuación?

Otro video publicado este miércoles por la Marina tailandesa en Facebook brinda algunos elementos de respuesta. En el mismo se ven imágenes de algunos de los niños en camillas y vestidos con equipos de buceo durante el rescate.

También aparecen buzos tailandeses y extranjeros usando poleas, cuerdas y tubos de goma para sacarlos de la red subterránea.

'Buzos' dormidos

Varios de los niños salieron “dormidos”, afirmó un exmiembro de la Marina que participó en la operación. “Algunos de ellos estaban dormidos, otros movían los dedos (como si) estuvieran groguis. Pero respiraban”, explicó el comandante Chaiyananta Peeranarong, quien fue el último buzo en salir de la cueva.

Los niños evacuados de una cueva inundada en Tailandia ya se recuperan en un hospital

Salieron buceando, a veces totalmente a oscuras por media hora. En algunos lugares, fueron conectados a cables y bucearon en fila bajo cuevas rocosas, relató Derek Anderson, de 32 años, especialista en rescates de la Fuerza Aérea de Estados Unidos asignado en Okinawa, Japón.

“Lo que es realmente importante es que el entrenador y los chicos se unieron y hablaron sobre la necesidad de ser fuertes, tener la voluntad de vivir, tener la voluntad de sobrevivir” , agregó.

Varios médicos se colocaron a lo largo del recorrido de salida de la gruta para comprobar el estado de los niños y tomar su pulso.

El jefe de la junta que dirige Tailandia, Prayut Chan-O-Cha, afirmó el martes que los socorristas habían dado un “tranquilizante ligero” a los menores para evitar que entraran en pánico.

Tailandia recurrió a expertos extranjeros para ayudar a sus propios buzos en la operación. Trece buzos “de clase mundial” participaron en el rescate, entre ellos el australiano Richard Harry Harris, anestesista y buzo, sin el que no se podría haber llevado a cabo el rescate, según el jefe de la célula de crisis, Narongsak Osottanakorn.

Los socorristas aplazaron en un primer momento la evacuación para dar tiempo a bombear el agua en el interior de la cueva, con el fin de tener que recorrer el menor tramo posible buceando.

Pero ante la amenaza de nuevas lluvias, iniciaron la operación. El martes, mientras los últimos socorristas abandonaban la cueva, las bombas de extracción de agua se averiaron, volviendo impracticable un paso por el que poco antes pudieron caminar hacia la salida.

“Si no se bombeaba el agua en ese lugar, solo se podía salir con una botella de oxígeno”, explicó el comandante Peeranarong.

Los 12 menores quizás lograron salir adelante “porque estaban juntos, como un equipo, ayudándose los unos a los otros”, consideró el inspector general del Ministerio de Salud, Thongchai Lertwilairatanapong, quien destacó el papel del entrenador de fútbol de 25 años.

Socorristas acarreaban una camilla con uno de los niños atrapados en una cueva en Tailandia.
Socorristas acarreaban una camilla con uno de los niños atrapados en una cueva en Tailandia.

Cientos de alumnos se reunieron este miércoles ante el hospital donde los supervivientes pasarán aún unos días.

Dirigidos por un profesor, los alumnos cantaban para agradecer “a todos aquellos que contribuyeron al éxito de la misión”.

Uno de los jóvenes de la cueva, Pheeraphat “Night” Sompiengjai, celebraba sus 16 años el día en que el grupo quedó atrapado. Cuando vuelva a la escuela le ofrecerán un queque de cumpleaños, dijo uno de sus compañeros de clase, Duangduen Sittiwongsa. “Le cantaremos una canción”, añadió.