27 febrero, 2013

Ciudad del Vaticano. AFP. El papa Benedicto XVI, quien mañana hará efectiva su renuncia, tendrá el título de “papa emérito” o “pontífice romano emérito”, se vestirá con sotana blanca y zapatos mexicanos, reveló ayer el Vaticano.

El alemán Joseph Ratzinger, su nombre civil, el primer Papa que renuncia en 700 años, abandonará el Vaticano sin ceremonia especial el jueves en un helicóptero que lo llevará a su residencia veraniega de Castelgandolfo, a 25 kilómetros de Roma, donde vivirá temporalmente antes de entrar en un convento.

El portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, también dio detalles de la indumentaria del futuro expapa de 85 años, quien retendrá el tratamiento de “Su Santidad”.

“Al Papa le gustaron mucho los zapatos que le regalaron los artesanos de León en México y continuará llevándolos”, dijo Lombardi. Se trata de unos zapatos de color marrón rojizo, hechos a mano.

Vestido de blanco. Benedicto XVI podrá seguir vistiendo de blanco, color normalmente reservado par a los papas.

“Será una vestidura talar blanca simple”, dijo Lombardi, aunque no llevará la esclavina, la capa corta que suelen usar los pontífices. Tras su renuncia, Benedicto XVI también dejará de llevar el anillo del Pescador de oro macizo, en el cual está grabado su nombre.

El Papa ya está rezando preparándose para la audiencia general de hoy, su última aparición pública antes de que se haga oficial su renuncia mañana, a las 8 p. m. (1 p. m. hora de Costa Rica).

Por el momento está ordenando los papeles en sus aposentos, que dejará definitivamente el jueves, expresó el portavoz.

En estos últimos días, el secretario particular del Papa, Georg Gänswein, le leyó algunos de los miles de mensajes provenientes del mundo entero, entre ellos de jefes de Estado, para “ayudarle a responderlos”, informó Lombardi.

El Vaticano repartió 50.000 entradas reservadas para participar en la audiencia general, pero se espera la llegada de miles de personas a la plaza de San Pedro, donde el Papa hablará desde una tarima.

Esa actividad, el encuentro semanal con los feligreses, respetará la forma habitual, aunque esta vez Benedicto XVI “podría dar una vuelta más larga de lo normal con su papamóvil”, indicó Lombardi.

El jueves en la mañana, en el palacio pontifical, el cardenal decano Angelo Sodano hará un pequeño discurso de despedida y todos los cardenales podrán decirle adiós.

Posteriormente, el Papa se dirigirá hacia el helipuerto del Vaticano para ir hasta Castelgandolfo.