El representante del Vaticano en Estados Unidos, Carlo Maria Vigano, hizo un 'llamado urgente' en nombre del papa Francisco para conmutar la pena de Gissendaner.

 29 septiembre, 2015

Washington.

La junta de Indultos y Libertad Condicional del estado estadounidense de Georgia denegó este martes suspender la ejecución de una condenada a muerte, pese a un último llamado de clemencia realizado por el papa Francisco.

 Kelly Gissendaner sería la primera mujer a la que se aplique la pena capital en Georgia en 70 años.
Kelly Gissendaner sería la primera mujer a la que se aplique la pena capital en Georgia en 70 años.

"La comisión rechazó el pedido de revaluación de su decisión anterior, que descartó clemencia para Kelly Gissendaner", dijo el portavoz de esta junta unas cuatro horas antes de la hora prevista para la ejecución.

La noticia toma un valor particular porque se da a conocer cinco días después de un llamado realizado por el papa Francisco en el Congreso de Washington a abolir la pena de muerte.

Este martes, el representante del Vaticano en Estados Unidos, Carlo Maria Vigano, hizo un "llamado urgente" en nombre del papa Francisco para conmutar la pena de Gissendaner.

"Sin querer desestimar la gravedad del crimen por el cual Gissendaner fue condenada, estando siempre con las víctimas, de corazón, le imploro sin embargo conmutar esta sentencia en una pena que se traduzca en justicia y piedad a la vez", escribió.

Kelly Gissendaner, de 47 años, podría convertirse el martes en la decimosexta mujer en ser ejecutada desde que la Corte Suprema restableció la pena capital en 1976.

La mujer fue condenada por haber planeado con su amante asesinar a su marido en 1997.