AFP. 3 julio
El ministro de Defensa de Rusia, Sergei Shoigu, visitó la base de Severomorsk para dirigir la investigación del caso, el 3 de julio del 2019. Foto: AFP
El ministro de Defensa de Rusia, Sergei Shoigu, visitó la base de Severomorsk para dirigir la investigación del caso, el 3 de julio del 2019. Foto: AFP

Moscú. El incendio que costó la vida a 14 tripulantes de un submarino ruso en el mar de Barents sigue el miércoles rodeado de misterio, y el Kremlin anunció que los pormenores de la catástrofe “no se harán públicos” por tratarse de un “secreto de Estado”.

Posteriormente, el Ministerio de Defensa publicó los nombres y fotografías de las víctimas, que según el comunicado oficial salvaron “a sus camaradas y el submarino” a costa de sus vidas.

El ministro, Sergei Shoigu, explicó que hubo supervivientes, pero no dio detalles.

“Esta información no puede hacerse pública en su totalidad. Entra dentro de la categoría de secreto de Estado”, Dmitri Peskov, vocero del Kremlin.

Las 14 víctimas, entre ellas siete capitanes de primer rango (el grado más elevado de los oficiales de navegación), murieron el lunes por la noche intoxicados por las emanaciones de un incendio en un misterioso submarino destinado, según la versión oficial, al estudio del medio marino y del fondo de los océanos.

La tragedia solamente fue hecha pública el martes y la información proporcionada fue limitada. El propio presidente ruso Vladimir Putin confirmó que

se trataba de un submarino “inusual”.

Según los medios de comunicación rusos puede ser el submarino nuclear AS-12, conocido como Locharik, un sumergible concebido para la investigación y las operaciones especiales a gran profundidad.

“Esta información no puede hacerse pública en su totalidad. Entra dentro de la categoría de secreto de Estado”, dijo este miércoles a los periodistas el vocero del Kremlin, Dmitri Peskov, quien considera esta decisión “perfectamente normal” y “dentro de la ley de la Federación rusa”.

"El estado mayor de las fuerzas armadas rusas dispone de una información completa" sobre la tragedia, añadió.

La presencia de varios oficiales de alto rango a bordo sugiere que el submarino no estaba en una misión ordinaria, según los medios.

Putin ordenó una investigación completa para dilucidar lo que calificó de "tragedia".

Este es un minsubmarino AS-34 de la Marina de Rusia a bordo de el barco de rescate Rudnetsky, en el mar de Barents.
Este es un minsubmarino AS-34 de la Marina de Rusia a bordo de el barco de rescate Rudnetsky, en el mar de Barents.

El presidente ruso encargó al ministro de Defensa, Serguei Shoigu, que una visita a Severomorsk, un área militar de acceso muy restringido en el Ártico ruso, para dirigir la indagación.

Shoigu confirmó este miércoles que hubo supervivientes entre la tripulación, en especial un civil "representante de la industria" que fue evacuado a una parte herméticamente aislada del submarino.

El incendio se produjo durante una operación de recolección de datos en el lecho marino, según la marina rusa, que precisó que el sumergible tiene base en esta ciudad de Severomorsk, en la región de Murmansk.

Otro accidente

Este caso recuerda a la tragedia del submarino Kursk, joya de la flota rusa del Norte, que se hundió con 118 hombres a bordo el 12 de agosto de 2000, cuando comenzaba el primer mandato de Putin.

El Kursk sufrió la explosión de uno de sus torpedos, lo que desencadenó la destrucción de todo el depósito de municiones y enviando al submarino a 110 metros de profundidad.

Veintitrés tripulantes sobrevivieron durante varios días tras la explosión, pero murieron al no ser rescatados a tiempo.

Al calificar al submarino accidentado el lunes de "inusual" Putin precisó que se trataba de un navío de investigación científica con tripulación "altamente profesional".

Según el diario Kommersant, los tripulantes a bordo del submarino accidentado pertenecían a la base naval 45707 en Petergof, cerca de San Petersburgo. Una base naval que depende, según el diario, a la Dirección de Inmersión Profunda del ministerio de Defensa.