AFP. 31 julio
Empleados esperaban en la entrada principal de un edificio de oficinas, en Caracas, en momentos cuando la ciudad estaba a oscuras, este martes 31 de julio del 2018.
Empleados esperaban en la entrada principal de un edificio de oficinas, en Caracas, en momentos cuando la ciudad estaba a oscuras, este martes 31 de julio del 2018.

Caracas. Un masivo apagón en Caracas generó este martes caos en el transporte, el comercio, la telefonía celular e Internet, lo cual dejó en evidencia -una vez más- el colapso de los servicios públicos en Venezuela en medio de la grave crisis económica.

El corte dejó inicialmente sin electricidad al 80% de la capital, informó el ministro de Energía Eléctrica, Luis Motta, en Twitter.

Luego de unas tres horas, el servicio empezó a restablecerse progresivamente en la ciudad, de unos seis millones de habitantes.

El problema se originó en la subestación de Santa Teresa (estado Miranda, norte), según Motta, quien citó un reporte del servicio de inteligencia según el cual desconocidos cortaron "cables de control de los transformadores de tensión".

El funcionario difundió fotografías en las que se ve a un obrero sosteniendo pequeños cables tajados.

"Ya se ha recuperado un 90% del servicio en Caracas, seguimos trabajando para recuperar el 100%. Reportan fuertes lluvias en el sector donde se ubica el origen de la falla", indicó el ministro.

El apagón afectó zonas de los estados de Miranda, incluidas las ciudades satélite Guarenas y Guatire, y Vargas (centro-norte), donde está el aeropuerto internacional de Maiquetía, que sirve a la capital.

Maiquetía estuvo una hora sin luz durante el primer corte. El servicio, luego de haber sido restablecido por unos minutos, volvió a interrumpirse.

“Estuvimos parados en migración cerca de una hora, no tenía señal telefónica ni de Internet. Mi vuelo fue reprogramado para las cinco de la tarde", manifestó Estefanía Freire, quien tenía previsto partir a mediodía.

"Un militar de la Guardia Nacional nos dijo, apenas se fue la luz, que lo que estaba pasando era muy grave y que nos quedáramos en nuestros puestos", añadió Freire.

No obstante, el aeropuerto aseguró en un mensaje en Twitter que las operaciones aéreas se mantenían.

Trastorno generalizado

La salida de servicio de los semáforos ocasionó atascos de vehículos en Caracas, y el metro, que moviliza a unos dos millones de usuarios por día, también se paralizó.

"Estuve encerrado unos 45 minutos, alguna gente gritaba de susto, pero al final pudimos llegar a la estación y desembarcar", contó a la AFP un usuario del metro.

También hubo interrupciones constantes de telefonía celular e Internet.

Ríos de personas intentaban llegar a pie a sus trabajos y los escasos autobuses estaban abarrotados, pues 90% de la flota se encuentra inactiva por falta de repuestos según el gremio de transportistas.

“El metro es un caos, mira cómo está caminando la gente en la calle, desesperada. No hay camionetas (buses), no hay nada”, expresó Jesús Darín, ingeniero eléctrico que transitaba a pie la avenida Francisco de Miranda, en el este de la ciudad.

Algunos edificios de oficinas fueron desalojados, con decenas de personas aglomeradas frente a sus puertas cerradas.

Centros de salud como la maternidad Concepción Palacios, en el oeste, se vieron igualmente afectados, denunciaron enfermeras, en huelga desde hace más de un mes para exigir mejores salarios y condiciones laborales.

Los cortes eléctricos son frecuentes en Venezuela. En varios estados del oeste, como el petrolero Zulia, se aplica un racionamiento diario que en ocasiones dura hasta 12 horas.

Debido a ello y a las fallas en el suministro de agua, las protestas son habituales en el país con las mayores reservas de crudo, cuya economía no para de caer desde el 2014.

Apagón afectó 80% de Caracas

El apagón causó congojas en el comercio, dependiente de los pagos electrónicos a raíz de la escasez de efectivo, que se ha profundizado a raíz de una hiperinflación que podría llegar este año a 1.000.000%, según el Fondo Monetario Internacional (FMI).

El gobierno atribuye los apagones a "sabotajes" de sus adversarios para crear descontento popular, mientras que expertos los vinculan con el deterioro de la infraestructura por falta de inversión, impericia y corrupción.

En febrero pasado, el presidente Nicolás Maduro ordenó a la Fuerza Armada activar un plan contra la "guerra al sistema eléctrico".

“Todos los servicios públicos están manejados por instituciones deterioradas en las que priva la fidelidad política sobre los méritos”, declaró José María De Viana, expresidente de la empresa estatal Hidrocapital.