AFP. 3 junio
Tumba en San Miguel Los Lotes de una de las víctimas de la erupción del volcán de Fuego, el 3 de junio del 2018.
Tumba en San Miguel Los Lotes de una de las víctimas de la erupción del volcán de Fuego, el 3 de junio del 2018.

Los Lotes, Guatemala. Arena volcánica, piedras gigantes y hierros retorcidos de algunas casas en ruinas destruidas por la potente erupción del volcán de Fuego, hace un año en Guatemala, son testigos mudos de la tragedia que dejó más de 200 muertos y desaparecidos.

Los grandes montículos de arena negra que sepultaron la empobrecida colonia de Los Lotes, unos 35 km al suroeste de la capital, permanecen en el lugar y la mayoría de casas siguen soterradas, muchas con grandes troncos de árboles en su interior.

El 3 de junio del 2018, el volcán de Fuego, de 3.763 metros de altitud, registró una violenta erupción que provocó una avalancha de gases, ceniza y rocas ardientes que arrasó la comunidad de San Miguel Los Lotes.

La devastación dejó un saldo de 202 muertos y 229 desaparecidos, según datos oficiales.

Los escombros de una vivienda en San Miguel Los Lotes, arrasada por la furia del volcán de Fuego, el 3 de junio del 2018.
Los escombros de una vivienda en San Miguel Los Lotes, arrasada por la furia del volcán de Fuego, el 3 de junio del 2018.

En medio de la llamada por las autoridades “zona cero” y entre los escombros, Eufemia García levantó una precaria y pequeña choza de láminas de cinc para continuar la búsqueda de 12 familiares que siguen desaparecidos.

La erupción del volcán le arrebató 50 seres queridos, entre ellos su madre, hermanos, nietos, sobrinos y primo, relató. Los restos de 38 ya fueron recuperados.

"Aquí estamos aguantando sed y hambre, aquí estoy y aquí sigo porque quiero encontrar a todos mis familiares" desaparecidos, comentó Eufemia, de 48 años, vestida con una blusa negra y una falda blanca desgastadas, mientras se lamentaba por la proliferación de moscas en esta época lluviosa.

Ella asegura que los cuerpos de unas 300 personas siguen enterrados entre las toneladas de arena.

Eufemia García no se da por vencida y sigue decidida a continuar buscando a sus seres queridos, víctimas del volcán de Fuego.
Eufemia García no se da por vencida y sigue decidida a continuar buscando a sus seres queridos, víctimas del volcán de Fuego.

Hace meses que el gobierno suspendió los trabajos y retiró la maquinaria pesada debido, según argumentó, a los peligros que representaba continuar removiendo escombros en esa zona.

No obstante, las autoridades de protección civil siguen sin declarar camposanto el área debido a presiones de familiares y sectores sociales que, como Eufemia, exigen continuar con las operaciones de búsqueda, localización y rescate de víctimas.

"Me quedé sin familia", resume, al indicar que solo sobrevivió uno de sus hijos, que se ha vuelto alcohólico "por la pena de saber que todo lo perdimos".

La madre de esta mujer era muy conocida en Los Lotes pues era la comadrona del lugar, que asistía a las mujeres en los partos y a veces ayudaba a enfermos con remedios naturales.

Este hombre y un niño caminaban por la calle de entrada a la aldea de San Miguel Los Lotes, destruida por la erupción del volcán de Fuego, el 3 de junio del 2018.
Este hombre y un niño caminaban por la calle de entrada a la aldea de San Miguel Los Lotes, destruida por la erupción del volcán de Fuego, el 3 de junio del 2018.

Pero la tragedia que ha vivido no le impide a Eufemia ilusionarse al relatar, con cierta esperanza, que hace cinco meses nació un nieto, fruto del matrimonio de un hijo fallecido en la erupción.

Paisaje desolador

Aunque ya pasó un año de la destrucción, la nostalgia sigue embargando a Felipe Xoc, quien perdió a su esposa y a su hijo de un año y medio.

"Aquí quedó todo como una playa, arena negra por todos lados, tengo ocho meses de vivir sin agua y sin luz", cuenta a la AFP Xoc, quien vive junto a Eufemia García.

"Acá todo está abandonado, no hay vida, todo se perdió, la gente ya no quiere vivir aquí porque tiene miedo, todas las noches el volcán retumba y uno cree que viene otra erupción", comenta.

“Esta era nuestra casa, yo ese día no estaba aquí porque fui a trabajar”, muestra José Farfán, quien asegura que perdió a 22 familiares aquel domingo trágico.

"Cada domingo lloró porque ese día ocurrió todo", afirma.

Entre los escombros sobresale una tumba hecha con piedras y una cruz, con la leyenda "Silveria Hernández 1943-2018: catástrofe 3 de junio 3:10", la hora mortal de la tragedia.

José Farfán señala dónde se levantaba su casa en San Miguel Los Lotes, Guatemala. Él es uno de los damnificados por la erupción del volcán de Fuego, en Guatemala.
José Farfán señala dónde se levantaba su casa en San Miguel Los Lotes, Guatemala. Él es uno de los damnificados por la erupción del volcán de Fuego, en Guatemala.

Para ayudar a los damnificados, el presidente Jimmy Morales entregó el 15 de mayo las escrituras de sus nuevas viviendas a 168 familias, de las 1.000 que se vieron afectadas.

Las familias fueron reubicadas en un complejo en el departamento (provincia) de Escuintla, al sur de la capital, cerca de la comunidad afectada de Los Lotes.

Pero García y Xoc no resultaron beneficiados con el plan gubernamental, y ahora seguirán viviendo en el terreno que fue de uno sus hijos fallecidos.