AFP . 8 septiembre
En esta imagen aparecen 17 cruces blancas con los nombres de las personas asesinadas el mes anterior en un tiroteo en la secundaria Marjory Stoneman Douglas en Parkland (Florida). Las cruces se colocaron en una valla en Louisville invitando a una feria de armas. / Imagen AP.
En esta imagen aparecen 17 cruces blancas con los nombres de las personas asesinadas el mes anterior en un tiroteo en la secundaria Marjory Stoneman Douglas en Parkland (Florida). Las cruces se colocaron en una valla en Louisville invitando a una feria de armas. / Imagen AP.

El Congreso de Estados Unidos sesionará este lunes por primera vez luego de varios tiroteos que angustiaron al país por la creciente violencia. Sin embargo, el líder republicano del Senado, Mitch McConnell, descartó una regulación sobre armas sin el respaldo del presidente Donald Trump.

Tres ataques con armas de fuego el mes pasado en El Paso y Odessa (Texas), y en Dayton (Ohio) dejaron 38 muertos, lo cual provocó entre la ciudadanía clamores exigiendo a los legisladores medidas para reducir este tipo de masacres.

Parte de la ciudadanía pide que salgan adelante medidas ya aprobadas por la Cámara de Representantes, controlada por los opositores demócratas, entre ellas ampliar las verificaciones de antecedentes a los compradores de armas.

Los legisladores programaron un encuentro el martes para exigir al Senado que actúe.

Algunos candidatos presidenciales demócratas han pedido la prohibición de armas de asalto de estilo militar que han sido utilizadas en baños de sangre recientes.

Pese a la avalancha de pedidos, Mitch McConnell, líder de la mayoría republicana del Senado, advirtió que solo someterá a votación un proyecto de ley sobre armas si Trump deja claro que lo firmará.

“La administración está en proceso de estudiar lo que están preparados a apoyar, y espero obtener una respuesta a eso la semana próxima”, manifestó McConnell el miércoles en un programa de radio.

"Si el presidente está a favor de una serie de cosas que ha discutido abierta y públicamente, y sé que si lo aprobamos se convertirá en ley, lo llevaré a la cámara".

Poco después de que un hombre armado irrumpiera en una tienda Walmart en El Paso donde mató a 22 personas en un ataque de odio racial el 3 de agosto, Trump afirmó que había “un gran interés” por ampliar las verificaciones de antecedentes.

Desde entonces, no obstante, ha vacilado sobre este asunto. Después del ataque, Trump acudió a El Paso donde se reunió con líderes de la Asociación Nacional del Rifle, el poderoso grupo pro-armas y desde entonces no habla del tema.

Más bien se ha centrado en el asunto de la salud mental de los atacantes.

La propuesta esperada de la Casa Blanca puede incluir sanciones más severas para los infractores de la ley de armas, pero también puede apoyar las llamadas leyes de bandera roja, que permiten a la policía confiscar armas de fuego a aquellas personas que supongan un peligro para otros o para sí mismos.

Mientras tanto, los demócratas están considerando tres nuevos proyectos de ley además de los que ha aprobado la Cámara de Representantes.

Uno prohibiría los cargadores de alta capacidad, mientras que otro evitaría que cualquier persona condenada por crímenes de odio obtenga un arma.

En medio de la parálisis del Congreso, The Washington Post acusó a McConnell y destacó la cifra de muertos que ha causado la "locura de armas en Estados Unidos".

"Haga algo, señor McConnell", criticó el medio en un editorial de una página completa el miércoles.
“Cambio mayor”

En el 2017, hubo 39.773 muertes en Estados Unidos por armas de fuego; más de la mitad por suicidios. Ese año se produjo el mayor tiroteo masivo de las últimas décadas en el país con la masacre de 58 personas en un concierto en Las Vegas.

En febrero de 2018, otras 17 personas fueron asesinadas a tiros en una escuela secundaria de Parkland (Florida). Y nueve meses después, 25 fueron asesinadas en una iglesia en Sutherland Springs (Texas).

Los constantes ataques con armas son una realidad exclusivamente estadounidense. Cada tiroteo masivo es seguido por el dolor, la indignación y las oraciones, y provocan que desde la sociedad se reclamen medidas que generalmente se quedan sin respuesta.

Los partidarios de la reforma de armas dicen que esperan pocos cambios, especialmente porque en Capitol Hill no se hizo nada incluso después de que 20 niños fueron asesinados a tiros en una escuela primaria de Connecticut en 2012.

No obstante, desde Parkland, cuyos estudiantes que sobrevivieron al ataque crearon un movimiento popular contra las armas, y las elecciones de mitad de mandato de 2018, algunas personas creen que Washington finalmente podría decidir actuar con decisión contra esta lacra.

Trump, ávido por movilizar a su base conservadora de cara a las elecciones de 2020, es poco probable que se acerque a fuerzas más moderadas y apoye una acción importante contra las armas en el corto plazo, predicen expertos, incluido Robert Spitzer, presidente de ciencias políticas en la Universidad Estatal de Nueva York College en Cortland.

De todos modos, las elecciones de 2020 “podrían resultar en un cambio importante hacia nuevas leyes de armas si los demócratas lo hacen bien”, afirmó Spitzer a la agencia AFP.

Los baños de sangre recientes han dado a los aspirantes demócratas a la Casa Blanca un empujón para manifestar sus posiciones al respecto.

“Los principales candidatos que buscan la nominación demócrata están dispuestos a hablar a favor de una fuerte legislación sobre el control de armas”, señaló Gregg Carter; profesor de sociología en la Universidad Bryant, en Rhode Island.

La mayoría de los candidatos presidenciales, incluido el demócrata Joe Biden, piden una prohibición de armas de asalto similar a la que firmó Bill Clinton en 1994, expirada 10 años después.

El precandidato Beto O'Rourke, quien anteriormente representó a El Paso en el Congreso, ha ido más allá y ha pedido un programa obligatorio de recompra de armas de asalto.

“El desafío es tan grave, la amenaza es tan grande, que no podemos enfrentarlo con medias tintas”, dijo O’Rourke a la CNN este domingo.