AFP. 30 junio
El presidente Nicolás Maduro, cuya reelección no reconoce la Unión Europea,mantiene un pulso diplomática con el bloque comunitario.
El presidente Nicolás Maduro, cuya reelección no reconoce la Unión Europea,mantiene un pulso diplomática con el bloque comunitario.

Bruselas. La Unión Europea (UE) llamó este martes al gobierno de Nicolás Maduro a reconsiderar la decisión de expulsar a su embajadora en Caracas, Isabel Brilhante Pedrosa, y alertó del "aislamiento internacional" que se producirá si se lleva a cabo.

"La UE condena firmemente esta decisión y lamenta profundamente el aislamiento internacional que se producirá. Pedimos que se revoque esta decisión", dijo el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, en nombre de la UE.

Maduro dio el lunes un ultimátum de 72 horas a la diplomática portuguesa para que abandonara el país, en respuesta a nuevas sanciones europeas contra tres opositores disidentes y ocho funcionarios venezolanos por acciones contra la oposición.

Aunque la UE, como bloque, no reconoce a Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela, como sí hace medio centenar de países como Estados Unidos y la mayoría de naciones europeas, las nuevas sanciones se ven como una señal de apoyo al opositor.

“¿Quiénes son ellos para tratar de imponerse con la amenaza? ¿Quiénes son? ¡Ya basta! (...) Si no nos quieren, que se vayan”, expresó el lunes Maduro en un acto en el palacio presidencial de Miraflores, en respuesta a las medidas europeas.

En una rueda de prensa anterior, el excanciller español anunció que convocarían “hoy mismo” a la embajadora venezolana ante la UE, Claudia Salerno, y prometió que los europeos responderían con “reciprocidad” a la decisión.

Hacia las 17 GMT (11 a. m. en Costa Rica), la diplomacia europea todavía no había convocado a la diplomática en Bruselas, indicaron fuentes a la AFP. “La reunión no tendrá lugar hoy (martes)”, aseguraron.

Pero “la UE no puede expulsar físicamente de un territorio a un embajador, ya que es una competencia de un país huésped”, dijo su vocera Virginie Battu. Claudia Salerno, también está acreditada ante Bélgica y Luxemburgo.

Los europeos podrían declararla así “persona no grata” en virtud de la Convención de Viena, agregó la portavoz de la diplomacia comunitaria, quien precisó que la UE y los países europeos conversan sobre las medidas a adoptar.

Momento de tensiones

Con la expulsión de Brilhante Pedrosa, Caracas respondió a las nuevas sanciones europeas contra 11 venezolanos, entre ellos el diputado Luis Parra y varios funcionarios por acciones contra la oposición liderada por Juan Guaidó.

Aunque la UE no reconoce como bloque a Guaidó como presidente interino de Venezuela, como sí hace medio centenar de países como Estados Unidos y la mayoría de naciones europeas, las nuevas sanciones se ven como una señal de apoyo al opositor.

"¿Quiénes son ellos para tratar de imponerse con la amenaza? ¿Quiénes son? ¡Ya basta! (...) Si no nos quieren, que se vayan", dijo el lunes Maduro en un acto en el palacio presidencial de Miraflores, en respuesta a las medidas europeas.

Las cancillerías de Colombia, Bolivia y Paraguay rechazaron la expulsión de la embajadora europea en Caracas. Bogotá y Asunción llamaron incluso a la comunidad internacional a poner fin a la "tiranía" de Maduro.

Una fuente del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) informó de que el canciller venezolano, Jorge Arreaza, llamó a la diplomática portuguesa, en Caracas desde el 2017, para comunicarle la decisión y que trabajan para sacarla del país.

Los 27 países miembros de la UE, quienes adoptan sus medidas por unanimidad, siempre han defendido su enfoque de no sancionar sectores económicos, como Estados Unidos, para no empeorar la crisis humanitaria.

Y, además, pese a la presión de Washington y de la oposición venezolana, evitan sancionar a Maduro para no cerrar los canales de diálogo con Caracas con miras a impulsar una salida negociada a la crisis política mediante elecciones.

"Creo que aislar aún más al régimen de Maduro internacionalmente no es una buena manera de tratar de resolver el problema político de Venezuela y por eso lamento mucho esta medida", subrayó el jefe de la diplomacia europea.

Las nuevas sanciones de la UE elevan a 36 el número de venezolanos a los que prohíbe viajar al bloque y congela sus activos por socavar la democracia, el Estado de derecho y los derechos humanos en este país sumido en plena crisis política.

Venezuela se convirtió en el 2017 en el primer país latinoamericano sancionado por la UE, que impuso también un embargo de armas. En paralelo, el bloque busca aliviar la crisis humanitaria en el país y la crisis de refugiados en la región.