18 junio, 2013

Kabul. AP. Los talibanes y Estados Unidos anunciaron ayer que mantendrán conversaciones en Catar para encontrar una solución política que ponga fin a casi 12 años de guerra en Afganistán, ahora que la coalición internacional entregó formalmente el control de la seguridad del país al Ejército y la Policía afganos.

El Talibán cumplió con una exigencia clave de Estados Unidos al comprometerse a no utilizar Afganistán como base para amenazar a otros países, aunque los estadounidenses dijeron que también deben denunciar al grupo terrorista al-Qaeda.

Muhammad Naeem, representante del Talibán, habla con la prena durante la apertura de la oficiana del grupo en Doha, Catar.
Muhammad Naeem, representante del Talibán, habla con la prena durante la apertura de la oficiana del grupo en Doha, Catar.
Los enemigos jurados se sentarán a dialogar

Sin embargo, el presidente Barack Obama advirtió que el proceso no será rápido ni fácil. Describió a la apertura de una oficina política talibán en Catar como un “primer paso importante hacia la reconciliación” entre los milicianos islámicos y el Gobierno de Afganistán, aunque pronosticó que habrá baches en el camino.

Obama, quien participa en la cumbre del G-8 en Irlanda del Norte, elogió al presidente afgano, Hamid Karzái, por dar un paso valiente al enviar a representantes a las conversaciones de paz con los talibanes.

"Es una buena noticia. Estamos muy contentos con lo que ha ocurrido”, manifestó el secretario de Estado, John Kerry, en Washington.

El primer ministro británico, David Cameron, cuyo país tiene el segundo mayor contingente de efectivos en Afganistán después de Estados Unidos, calificó a la apertura de la oficina como “lo que se debe hacer”.

Funcionarios del Gobierno estadounidense dijeron que la creación de una oficina en la capital catarí –Doha– constituye el primer paso hacia la meta compartida de Estados Unidos y Afganistán de que los talibanes renuncien a sus vínculos con al-Qaeda, la razón por la que Estados Unidos invadió el país el 7 de octubre del 2001, poco después de los atentados terroristas del 11 de setiembre contra Estados Unidos.