AFP. 26 abril
Combatientes del Consejo de Transición del Sur (STC) se movilizaron el domingo 26 de abril del 2020, por la ciudad de Adén, sur de Yemen.
Combatientes del Consejo de Transición del Sur (STC) se movilizaron el domingo 26 de abril del 2020, por la ciudad de Adén, sur de Yemen.

Saná. Los separatistas del sur de Yemen proclamaron el domingo la autonomía después de que el acuerdo de paz con el gobierno quedó en papel mojado, complicando un conflicto que ya dura más de cinco años y que ha provocado la peor crisis humanitaria del planeta.

El principal enfrentamiento armado en Yemen enfrenta a los rebeldes hutíes, apoyados por Irán y que controlan el norte del país incluida la capital, Saná, y a las fuerzas gubernamentales, apoyadas militarmente por una coalición liderada por Arabia Saudí.

Pero dentro del campo leal también hay profundas divisiones entre el gobierno en el exilio, en Adén (sur), y un movimiento separatista, el Consejo de Transición del Sur (STC, por sus siglas en inglés).

Aunque el pasado 5 de noviembre firmaron en Riad un acuerdo para tratar de superar sus diferencias después de que los separatistas tomaron el control de Adén, el STC acusó este domingo al gobierno de incumplir los términos del mismo y de "conspirar" contra la causa del sur.

Por ello, declaró que “la autonomía” de la región entraba en vigor a la medianoche de este domingo.

“Un comité de autonomía iniciará sus trabajos sobre la base de una lista de tareas asignadas por la presidencia del Consejo”, agregó en un comunicado.

El gobierno rápidamente condenó la proclamación. Los separatistas, que buscaban hace tiempo la independencia en el sur, serán responsables del resultado “catastrófico y peligroso” de esta decisión, advirtió.

La ruptura entre los antiguos aliados se produce en momentos en que la coalición encabezada por Arabia Saudí, que respalda al gobierno internacionalmente reconocido en su batalla contra los hutíes, ha prolongado un alto el fuego unilateral para frenar la pandemia del nuevo coronavirus.

A pesar de la tregua -rechazada por los hutíes-, los combates prosiguen en un país que registra el peor desastre humanitario del mundo, según Naciones Unidas.

Despliegue de separatistas

Poco después del anuncio del fin del acuerdo entre el gobierno y el STC este domingo, los habitantes de Adén comprobaron un despliegue masivo de fuerzas de este último en la ciudad.

Una fuente separatista declaró a la AFP que se habían establecido puestos de control "en todas las instalaciones gubernamentales, entre ellas el banco central y el puerto", mientras los vehículos militares recorren la ciudad enarbolando la bandera del movimiento.

Un convoy de la coalición militar encabezada por Arabia Saudí patrullaba en la ciudad de Adén, en el sur de Yemen, el domingo 26 de abril del 2020.
Un convoy de la coalición militar encabezada por Arabia Saudí patrullaba en la ciudad de Adén, en el sur de Yemen, el domingo 26 de abril del 2020.

Sin embargo, algunas ciudades han declarado que no reconocen la declaración de autonomía del STC.

El ministro yemení de Relaciones Exteriores, Mohamed al Hadhrami, declaró que la decisión del STC es "una extensión de la rebelión".

La coalición militar dirigida por Riad no hizo declaraciones por el momento sobre el anuncio de los separatistas.

Decenas de miles de civiles han perdido la vida en los últimos cinco años en la guerra entre fuerzas progubernamentales y los hutíes.

A principios de mes, Yemen también reportó su primer caso de coronavirus, en Hadramaut, una provincia del sur controlada por el gobierno, temiendo que no haga más que agravar la catástrofe humanitaria.

Y para terminar de complicar las cosas, al menos 21 personas perdieron la vida esta semana en las inundaciones que sufrió Adén por las fuertes lluvias.

Divisiones externas

El pulso por el control del sur deja expuestas también las divisiones externas en este conflicto. Arabia Saudí apoya el gobierno de Abd Rabo Mansur Hadi, mientras Emiratos Árabes Unidos durante algún tiempo formó y financió al STC.

Emiratos, al igual que el STC, tienen una política de tolerancia cero con los Hermanos Musulmanes y el partido yemení Al Islah, influido por esta hermandad, que tiene representantes en el gobierno.

Riad y Abu Dabi trataron de calmar el frente interno, hasta el acuerdo de Riad, que fue recibido como el último intento de evitar el estallido total de Yemen.

Pero las grietas empezaron a aparecer rápidamente, con denuncias sobre la falta de alimentos en el sur, una fuerte depreciación de la moneda y la falta de fondos para pagar a los funcionarios.

En su declaración del domingo, el STC lamentó que siguiera el deterioro de los servicios públicos y acusó al gobierno de utilizar sus poderes "para poner a los sudistas de rodillas".

Según el analista del Centro de Estudios Estratégicos de Saná, Hussam Radman, el reino saudí intentará contener la situación para salvar el acuerdo de Riad.

“Los separatistas controlaban ya el Ejército y la seguridad en Adén, donde cuentan con el apoyo popular”, indicó a la AFP.