AFP. 29 julio, 2020
Combatientes yemeníes, leales al presidente Abd Rabo Mansur Hadi, durante un desplazamiento hacia la base Jaled Ibn Al-Walid, sita a 30 kilómetros al este del puerto de Moka, en abril del 2017. AFP
Combatientes yemeníes, leales al presidente Abd Rabo Mansur Hadi, durante un desplazamiento hacia la base Jaled Ibn Al-Walid, sita a 30 kilómetros al este del puerto de Moka, en abril del 2017. AFP

Adén. Los separatistas de Yemen anunciaron este miércoles que renunciaban a su autonomía en el sur del país y se declararon dispuestos a poner en marcha un acuerdo de paz que prevé un reparto del poder en esa región.

El Consejo de Transición del Sur (STC) “anuncia que renuncia a su declaración de autonomía” para permitir la aplicación del acuerdo de Riad, escribió en Twitter el portavoz de ese órgano, Nizar Haitham, haciendo referencia al compromiso impulsado por Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos.

Arabia Saudí confirmó, por su parte, haber propuesto un plan para “acelerar” la aplicación del acuerdo de Riad del 2019, comentó la agencia de prensa oficial del reino.

El plan prevé que el primer ministro yemení forme un nuevo gobierno en los próximos 30 días, y el nombramiento de un nuevo gobernador en Adén, la capital del sur, donde tienen su base los separatistas.

Los esfuerzos de Arabia Saudí “condujeron al gobierno yemení y el Consejo de Transición del Sur a aceptar el mecanismo propuesto para aplicar el acuerdo de Riad”, celebró el viceministro saudí de Defensa, el príncipe Jalid bin Salmán en Twitter.

La obtención de este consenso "muestra que es posible resolver los disensos en Yemen a través del diálogo, sin recurrir a la fuerza", agregó.

El presidente yemení, Abd Rabo Mansur Hadi, exiliado en Arabia Saudí, exhortó a finales de junio a los separatistas a “poner fin al derramamiento de sangre” y a respetar un acuerdo de compartición del poder, en su primer discurso público desde que se declaró la autonomía del sur en abril.

El conflicto entre el gobierno y los separatistas del STC, en principio aliados contra los rebeldes hutíes, representa una guerra dentro de la guerra de Yemen.

El acuerdo denominado “de Riad” fue firmado en noviembre del 2019 y prevé un reparto del poder en el sur de Yemen entre el gobierno y los secesionistas. Pero sus disposiciones apenas se pusieron en práctica.

A finales de junio, la coalición militar liderada por Arabia Saudí en Yemen desplegó a observadores saudíes para vigilar el cumplimiento del alto el fuego decretado entre las fuerzas progubernamentales, a las que apoya esa alianza, y los combatientes separatistas, tras enfrentamientos en el sur.

Yemeníes compraron dulces y nueces en un mercado en Saná, el 27 de julio del 2020 mientras se preparaban para celebrar la festividad musulmana de Eid al-Adha (sacrificio). AFP
Yemeníes compraron dulces y nueces en un mercado en Saná, el 27 de julio del 2020 mientras se preparaban para celebrar la festividad musulmana de Eid al-Adha (sacrificio). AFP

Este conflicto regional añadió complejidad a la guerra que devasta desde hace cinco años Yemen y que causó decenas de miles de muertos en el país más empobrecido de la península Arábiga.

Una guerra que, además, hundió a Yemen en la peor crisis humanitaria mundial, según un informe de la ONU publicado hace algunos días que menciona a la pandemia de nuevo coronavirus como un agravante.

Según ese documento, que solo abarca las regiones del sur de Yemen, el número de personas “enfrentadas a niveles elevados de inseguridad alimentaria grave” debería pasar de 2 millones de febrero-abril a 3,2 millones de julio-diciembre; es decir un aumento del 60%.