AFP. 5 septiembre
Una oficial de policía en las afueras del City Stay Hotel, donde se encuentran los sospechosos rusos Alexander Petrov y Ruslan Boshirov, en Bow, al este de Londres, el 5 de setiembre del 2018. Foto: AFP
Una oficial de policía en las afueras del City Stay Hotel, donde se encuentran los sospechosos rusos Alexander Petrov y Ruslan Boshirov, en Bow, al este de Londres, el 5 de setiembre del 2018. Foto: AFP

Londres. El ataque con Novichok contra el exespía ruso Serguéi Skripal en Inglaterra fue cometido por agentes de los servicios rusos de inteligencia militar, afirmó este miércoles la primera ministra británica después que Reino Unido lanzase órdenes de detención europeas contra dos ciudadanos rusos.

“En base a una investigación de nuestras agencias de inteligencia, el gobierno concluyó que los dos individuos señalados por la Policía son oficiales de los servicios de inteligencia militar rusos, el GRU”, afirmó Theresa May ante el Parlamento.

"Esta operación fue casi seguramente aprobada fuera del GRU, a un nivel elevado del Estado ruso", acusó May.

Las autoridades británicas habían anunciado poco antes el lanzamiento de euroórdenes contra dos ciudadanos rusos sospechosos del envenenamiento de Serguéi Skripal y su hija Yulia con Novichok, un potente agente neurotóxico surgido de un programa químico desarrollado en la Unión Soviética.

Los dos hombres fueron identificados como Alexander Petrov y Ruslan Boshirov, aunque se cree que estos nombres podrían ser falsos, declaró en rueda de prensa el jefe de la Policía antiterrorista, Neil Basu.

"Es posible que estos no sean sus verdaderos nombres" aunque "tenían pasaportes rusos emitidos con estos nombres", explicó Basu.

La Policía británica difundió las fotografías de los dos sospechosos y llamó a la cooperación ciudadana para identificarlos. “Si saben quiénes son, y los conocen con otro nombre, por favor manifiéstense”, pidió el responsable policial.

El Ministerio de Relaciones Exteriores ruso reaccionó rápidamente asegurando desconocer quiénes son estas personas.

Y precisó que no pedirá la extradición de Petrov y Boshirov, dado que Rusia dejó claro en ocasiones anteriores que no extradita a sus ciudadanos.

(Video) May acusa a 'inteligencia militar' rusa de ataque contra exespía

En el 2007, Moscú se negó a extraditar a Andréi Lugovoi, principal sospechoso del asesinato por envenenamiento radioactivo del exespía ruso Alexander Litvinenko en Londres.

Según la investigación policial, los dos sospechosos llegaron a Londres el 2 de marzo y se quedaron en un hotel de la capital británica.

Theresa May subrayó ante el Parlamento que se encontraron rastros de Novichok en la habitación de hotel de los dos hombres.

Al día siguiente viajaron a Salisbury, localidad del suroeste de Inglaterra donde residía Skripal, en un “viaje de reconocimiento”, según Basu. “Creemos que contaminaron la puerta de entrada” de la casa del exespía ruso el 4 de marzo, precisó.

Según la Policía, los sospechosos abandonaron Reino Unido ese mismo día.

Hospitalizados en estado crítico, Serguéi y Yulia Skripal lograron sobrevivir tras permanecer varias semanas en tratamiento intensivo en un hospital.

El ataque

El 30 de junio una pareja de británicos resultó envenenada tras estar en contacto con el Novichok que se hallaba en un frasco. La mujer, Dawn Sturgess, de 44 años, falleció, pero su pareja, Charlie Rowley, sobrevivió y se encuentra hospitalizado en un estado "grave pero estable".

Desde el principio, el gobierno británico atribuyó el ataque contra Skripal a Rusia, quien niega categóricamente toda implicación.

El caso desató una grave crisis diplomática entre Moscú y los países occidentales que dio lugar a expulsiones cruzadas de diplomáticos.

A raíz del caso Skripal, el 27 de agosto Estados Unidos impuso sanciones económicas a Rusia que afectan principalmente a las exportaciones de algunos productos tecnológicos, como los aparatos electrónicos, y a la venta de armas.

Un alto responsable estadounidense estimó que estas sanciones podrían costar "cientos de millones de dólares" a la economía rusa.

El simple anuncio de esta decisión provocó el desplome de los mercados financieros rusos y de su divisa, el rublo.

Rusia prometió tomar medidas de represalia.