AFP. 27 agosto
Bombardeos aéreos del régimen sirio destruyeron edificios en la población de Ihsem, en la provincia de Idlib.
Bombardeos aéreos del régimen sirio destruyeron edificios en la población de Ihsem, en la provincia de Idlib.

Moscú. El presidente ruso, Vladimir Putin, y su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan, afirmaron este martes que comparten una “seria preocupación” respecto a la región siria de Idlib (noroeste) donde los combates se intensifican, en tanto el segundo advirtió de que Ankara reaccionará si sus soldados se encuentran en peligro.

Reunidos en Moscú, ambos líderes dijeron que quieren trabajar juntos para apaciguar la situación en esta región fronteriza con Turquía, una de las últimas que no está controlada por el régimen de Damasco.

Tras varios meses de intensos bombardeos por parte de aviones rusos y sirios, las tropas del presidente Bashar al Asad lanzaron a comienzos de agosto una ofensiva terrestre, tomando bajo su control varias localidades importantes.

Los combates podrían hacer aumentar las tensiones entre Teherán y Moscú, por un lado, que apoyan al régimen de Al Asad, y Ankara, por el otro, que apadrina a los rebeldes.

"La situación en la zona de distensión de Idlib provoca serias preocupaciones, tanto entre nosotros, como entre nuestros socios turcos", afirmó Putin en una conferencia de prensa junto a Erdogan ante cámaras de la televisión estatal rusa.

Afirmando que "comprende" las preocupaciones de Ankara por la seguridad en su frontera, Putin añadió que había tratado con Erdogan sobre "medidas conjuntas adicionales" para "normalizar" la situación, sin brindar más detalles al respecto.

La región de Idlib está supuestamente protegida por un acuerdo sobre una “zona desmilitarizada”, concluido en setiembre del 2018 entre Turquía y Rusia, para separar las áreas gubernamentales de los territorios en manos de yihadistas e insurgentes, pero este pacto no impidió la ofensiva siria.

Turquía instaló 12 puestos de observación en la zona, pero uno de ellos estuvo rodeado la semana pasada por las tropas sirias. Algunos días antes, aviones del régimen de Damasco bombardearon la vanguardia de un importante convoy militar enviado por Ankara a Idlib.

‘Militares están en peligro’

“La situación se ha vuelto tan complicada que actualmente nuestros soldados se encuentran en peligro. No queremos que esto continúe. Tomaremos todas las medidas necesarias”, advirtió Erdogan, según declaraciones traducidas al ruso. Añadió haber “discutido” esto con Putin.

La reunión entre ambos líderes tiene lugar dos semanas antes de la cumbre de Ankara, prevista para el 16 de setiembre, que reunirá a los actores internacionales más comprometidos en el conflicto sirio: Erdogan, Putin y el presidente iraní, Hasán Rohaní.

Según Erdogan, esta cumbre debería "contribuir a alcanzar la paz en la región".

Aunque los dos presidentes manifestaron que quieren preservar la integridad territorial de Siria, Putin destacó que es “necesario” luchar contra los yihadistas en la región de Idlib, controlada por Hayat al Cham (HTS, exrrama siria de la red Al Qaida).

“Los terroristas continúan bombardeando las posiciones de las tropas gubernamentales, e intentan atacar objetivos militares rusos”, añadió.

Los combates en la región provocaron este martes al menos 51 muertos en ambos bandos, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

El presidente ruso, Valadmir Putin (centro), y su homólogo turco, Recepm Tayyip Erdogan (derecha), observaron un helicóptero durante una visita-este martes 27 de agosto del 2019- en unan feria aeronáutica en Zhukovsky, en las afueras de Moscú.
El presidente ruso, Valadmir Putin (centro), y su homólogo turco, Recepm Tayyip Erdogan (derecha), observaron un helicóptero durante una visita-este martes 27 de agosto del 2019- en unan feria aeronáutica en Zhukovsky, en las afueras de Moscú.

Reunidos al margen del salón aeronáutico MAKS, en las afueras de Moscú, uno de los más importantes del rubro en el mundo, Putin y Erdogan también trataron sobre su cooperación militar.

Ankara, miembro de la OTAN, comenzó a recibir desde julio el sistema de defensa antiaérea ruso S-400, a pesar de las presiones en contra de Washington. Este martes, el ministro de Defensa turco dijo que su país había recibido un segundo lote del S-400.

Putin aseguró haber discutido con su homólogo turco sobre la venta de aviones de combate Su-35, en tanto Washington excluyó a Ankara de un programa de compra de F-35 tras la adquisición del S-400.

“Hemos presentado nuevos sistemas de armamento. En mi opinión hubo mucho interés por parte de nuestros colegas turcos”, afirmó el anfitrión.