AFP. 20 septiembre
Mike Pompeo arremetió contra los aliados europeos de Estados Unidos. AFP
Mike Pompeo arremetió contra los aliados europeos de Estados Unidos. AFP

Washington. El jefe de la diplomacia de Estados Unidos, Mike Pompeo, dijo este domingo que sus aliados europeos “no han levantado ni un dedo” para impedir el comercio de armas con Irán, luego que se negaran a apoyar el restablecimiento por Washington de sanciones de la ONU contra Teherán.

“Muchas cosas habrían pasado si las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas no hubieran sido restablecidas ayer en la noche”, se defendió en el canal Fox News el secretario de Estado.

Estados Unidos proclamó la noche del sábado de manera unilateral que las sanciones de Naciones Unidas contra Irán volvieron a entrar en vigor y prometió castigar a quienes las violen, una medida que corre el riesgo de aumentar su aislamiento pero también las tensiones internacionales.

Las sanciones se levantaron en el 2015, cuando Teherán se comprometió, en el marco del acuerdo internacional, a no desarrollar armas nucleares. Estados Unidos se retiró de ese pacto en el 2018, al juzgarlo insuficiente.

La posición de Washington fue inmediatamente denunciada por Moscú, así como Francia, Alemania y Reino Unido, los estados europeos partícipes del acuerdo nuclear.

Pompeo afirmó que sin esa iniciativa, "armas, tanques, sistemas de defensa aérea" habrían sido adquiridos por Teherán en "un par de semanas".

“Y los europeos no se unieron a nosotros en este asunto”, lamentó el secretario de Estado, quien aseguró que en “privado” esos países dan su apoyo a Washington. “Ellos saben que nosotros tenemos razón”.

"Pero no han levantado ni un dedo", lamentó.

Es la segunda vez en un mes que un alto funcionario estadounidense ataca a los aliados europeos por sus divergencias respecto a Irán.

Brian Hook, saliente representante especial para Irán del Departamento de Estado, acusó a Francia, Reino Unido y Alemania, y también a China, de “abdicar a su deber” para mantener el embargo de armas a Teherán y restaurar las sanciones de Naciones Unidas.

Pompeo advirtió de que “las armas que Irán venderá terminarán en manos de Hezbolá y harán trágicamente peor la vida para el pueblo de Líbano”, sacudido el mes pasado por una explosión en el puerto de Beirut.

El domingo, Pompeo también pidió, durante una intervención en una iglesia conservadora en Texas, cambios políticos en Irán.

“Rezamos por el pueblo iraní para que pueda tener el gobierno que se merece”, expresó.