AFP . 20 octubre
Los manifestantes marcharon después de que el gobernador del estado de Lagos, Sanwo Olu, declarara el toque de queda de 24 horas en el centro económico de Nigeria, mientras la violencia estalla en protestas generalizadas que han sacudido ciudades de todo el país. Foto: Benson Ibeabuchi / AFP
Los manifestantes marcharon después de que el gobernador del estado de Lagos, Sanwo Olu, declarara el toque de queda de 24 horas en el centro económico de Nigeria, mientras la violencia estalla en protestas generalizadas que han sacudido ciudades de todo el país. Foto: Benson Ibeabuchi / AFP

Lagos. Las fuerzas de orden de Nigeria dispersaron este martes con disparos una manifestación de un millar de personas en Lagos, la capital económica del país africano más poblado, causando numerosos muertos, según Amnistía Internacional.

"Varios manifestantes murieron", dijo a la AFP Isa Sanusi, portavoz de Amnistía Internacional.

Varios testigos, contactados por la AFP, aseguraron haber escuchado "numerosos disparos" y que "tuvieron que correr para salvar su vida".

Numerosas personas también resultaron heridas, según videos difundidos en las redes sociales.

"Tengo a dos personas conmigo en mi coche, a una mujer y un hombre, ambos en estado crítico", lamentó Innocent A., en declaraciones a la AFP.

"Ya he dejado a otras dos personas en el hospital en Lagoon, uno estaba herido por bala en la espalda y el otro en el estómago", añadió este manifestante.

El gobierno nigeriano había anunciado unas horas antes un toque de queda indefinido en Lagos y el despliegue de las fuerzas antidisturbios para frenar el recrudecimiento de la violencia en las manifestaciones de jóvenes contra el gobierno en varias ciudades.

Cerca de 1.000 manifestantes seguían congregados el martes por la tarde en el peaje de Lekki, uno de los centros de la protestas en Lagos, capital económica del país.

"¿Están preocupados? ¡No, moriremos aquí!", gritaba la multitud, que ondeaba banderas nigerianas.

Tras más de diez días de manifestaciones contra la violencia policial, que se iniciaron en ciudades del sur y que han convertido en un movimiento de protesta juvenil contra el gobierno en todo el país, se registraron numerosos incidentes el martes por la mañana.

Ante la violencia, las autoridades policiales ordenaron "el despliegue inmediato de las unidades antidisturbios en todo el país para proteger a los nigerianos y sus bienes, y para proteger las infraestructuras nacionales básicas".

Por la mañana, en Lagos, grupos de jóvenes encolerizados tomaron el control de casi todas las carreteras de la megalópolis de 20 millones de habitantes, y bloquearon a los conductores, dejando pasar a algunos vehículos a cambio de dinero, constató un periodista de la AFP.

En el oeste de la ciudad, una comisaría de policía fue incendiada. Hubo disparos y varias personas resultaron heridas de bala, según ellos.

“Un monstruo”

"Las manifestaciones pacíficas se han convertido en un monstruo que amenaza el bienestar de nuestra sociedad", declaró el gobernador Babajide Sanwo Olu antes de anunciar el toque de queda.

"Criminales y alborotadores se esconden bajo el paraguas de estas protestas para desatar el caos en nuestro estado", denunció.

En la capital federal Abuya, decenas de vehículos y edificios fueron incendiados y la policía fue desplegada, según un periodista de la AFP.

Tras varios incidentes la víspera en Benin City, la capital del estado de Edo (sur), el gobernador instauró un toque de queda de 24 horas, pero la situación seguía siendo inestable el martes.

En el norte, en Kano, cientos de jóvenes salieron a la calle el martes y algunos quemaron coches y comercios, constató la AFP.

Desde hace días, numerosos manifestantes acusan a los alborotadores, armados con palos y machetes, de haber recibido dinero para infiltrarse en sus marchas, con el objetivo de intimidar o desacreditar el movimiento.

Las manifestaciones, hasta ahora pacíficas, dejan al menos 18 muertos en Nigeria desde su inicio, según un recuento de la AFP establecido a partir de cifras de Amnistía Internacional y la policía.

Hasta ahora la mayoría de las manifestaciones habían transcurrido pacíficamente, con jóvenes con pancartas, cantando y bailando.

La movilización, que surgió a principios de octubre en las redes sociales para denunciar la violencia policial, se transformó poco a poco en un movimiento contra el gobierno.

El presidente, Muhammadu Buhari, ha permanecido en silencio desde que anunció la supresión de una controvertida unidad policial y una reforma de la policía la semana pasada.

El martes, el Senado urgió al presidente a dirigirse "con urgencia" al país y pidió al gobierno responder a las peticiones de los manifestantes para "reavivar la confianza".

Además de una mejor representación en la política, los jóvenes reclaman aumentos salariales y más empleo.

Primera potencia económica del continente africano por su petróleo, Nigeria es el país más poblado de África y el que cuenta con el mayor número de personas que viven en extrema pobreza en el mundo.