Agencia AFP. 22 mayo
En esta foto del 17 de mayo pasado, se observa la entrada al Engemann Student Health Center en el campus de la Universidad del Sur de California (USC) en Los Ángeles. Foto: AFP
En esta foto del 17 de mayo pasado, se observa la entrada al Engemann Student Health Center en el campus de la Universidad del Sur de California (USC) en Los Ángeles. Foto: AFP

Los Ángeles. En medio de nuevas denuncias de abuso sexual contra un exginecólogo de la Universidad del Sur de California (USC), los profesores de la institución pidieron este martes la renuncia de su presidente.

George Tyndall trabajó por años en el centro médico que atiende a los estudiantes de esta universidad privada y fue despedido en 2017 después de años de acusaciones en su contra que fueron ignoradas por las autoridades universitarias.

Por ello, 200 profesores de esta prestigiosa y exclusiva institución pidieron la renuncia de su presidente, C. L. Max Nikias, que "fracasó" en “proteger a nuestros estudiantes, personal y colegas de un repetido y perverso acoso y abuso sexual”.

"La USC mantuvo en una posición de poder y confianza a un médico que abusó de ese poder y confianza para asaltar sexualmente y degradar a jóvenes estudiantes", indicó enviada al consejo de administración, que expresó “su total confianza en el liderazgo, ética y valores del presidente Nikias y está seguro que guiará hacia adelante a nuestra comunidad con éxito”.

En sus consultas, según las denuncias, Tyndall tocaba inapropiadamente a sus pacientes y hacía comentarios sexuales, homofóbicos y racistas.

Desde el lunes, se impusieron varias demandas en la justicia civil contra USC y el médico, que está siendo investigado por el colegio médico.

La abogada Gloria Allred, reconocida defensora de víctimas de agresión sexual, introdujo el martes un recurso en representación de la estudiante de maestría, Danielle Mohazab.

En una rueda de prensa, Mohazab recordó una consulta en 2016 con Tyndall, que sustituyó a otra ginecóloga.

"Tyndall me pidió que me desvistiera de la cintura para abajo y se quedó parado viéndome mientras lo hacía y sonriendo", recordó Mohazab sobre aquella consulta en la que haría un examen rutinario para infecciones de transmisión sexual (ITS).

Sobre la camilla, "sin un guante puso sus dos dedos dentro de mi y los movió por la zona. Dijo 'creo que mejor usamos lubricante' con una sonrisa sarcástica (...). Movió sus dedos dentro de mi por unos minutos, dijo que era parte del examen para ITS. No usó un espéculo o ningún instrumento médico".

Mohazab es filipina. El diario Los Angeles Times, primero en revelar la historia, destacó que el médico tenía preferencia por estudiantes asiáticas, a las que consideraba más vulnerables.

“Me sentí extremadamente incómoda y violada”.

La USC tiene 44.000 estudiantes.

Allred compartió además los testimonios de dos mujeres, una de ellas, Angela Esquivel, que fue a consulta con Tyndell después de ser violada en 2006. “Me siento violada de nuevo”.

“Es horripilante saber que durante un momento tan vulnerable de mi vida estaba en manos de un predador”.

La otra mujer –que pidió anonimato– narró su experiencia con Tyndall en 1991. Dijo que denunció a las autoridades cómo el médico tomó fotos de su área genital y “nada ocurrió”.

"El hecho que USC fracasó en tomar las acciones debidas ante la protesta de los estudiantes sobre Tyndall es inexcusable", dijo Allred.

Una investigación contra el médico en 2016 –después de múltiples denuncias– llevó a su despido "amigable" en 2017. En esa pesquisa, la universidad encontró una caja de fotografías de genitales de pacientes.

Tyndall (que no es investigado por la policía) dijo al Times que sus exámenes ginecológicos estaban totalmente justificados.

Nikias, por su parte, anunció el martes un plan de acción de 20 páginas para encarar esta “profunda ruptura de confianza” que presentará al consejo. “Tenemos que cambiar la cultura en la universidad e inculcar un mayor nivel de profesionalismo y ética”.

El plan incluye la reedición del código de ética de la USC y la creación de una comisión presidencial para mejorar la cultura en el campus.

La universidad puso a disposición una línea telefónica para recolectar información sobre Tyndall y hasta el lunes iban más de 200 llamadas.

Este caso evoca el de Larry Nassar, exmédico de la Universidad de Michigan (MSU) que fue hallado culpable de agredir sexualmente a más de 300 jóvenes deportistas, incluidas campeonas olímpicas de gimnasia.