AFP. 18 diciembre, 2018

Saná. Los combates se interrumpieron este martes en la ciudad de Hodeida, el principal escenario de la guerra en Yemen, aunque sigue peligrando la tregua acordada por la ONU el 13 de diciembre en Suecia.

Aunque en un principio debía aplicarse de forma "inmediata", el acuerdo de alto el fuego se vio lastrado por la repetición de combates entre las fuerzas progubernamentales y los rebeldes hutíes, que controlan esta ciudad estratégica en el oeste del país.

Un hombre se encuentra en medio de los escombros el 17 de diciembre del 2018, en una fábrica dañada durante los combates y los ataques aéreos. Foto: AFP
Un hombre se encuentra en medio de los escombros el 17 de diciembre del 2018, en una fábrica dañada durante los combates y los ataques aéreos. Foto: AFP

La ONU anunció que la tregua entraría finalmente en vigor este martes. Pero intensos combates volvieron a producirse pocos minutos después de la medianoche, reflejo de la inestabilidad de la situación.

"La situación vuelve a estar totalmente calmada desde las 3 a. m. (hora local) en Hodeida", indicó el martes una fuente militar.

Contactados por teléfono por la AFP, varios habitantes de Hodeida, bajo control de los rebeldes hutíes, también confirmaron la interrupción de los disparos desde esa hora.

Sin embargo, no es posible determinar si la interrupción de los combates se debe a la entrada en vigor de la tregua o es simplemente una cuestión horaria. Los habitantes de la zona explican que los combates suelen empezar al anochecer y terminan poco antes del amanecer.

Según un responsable de Naciones Unidas, un comité formado por representantes de los bandos en conflicto y dirigido por la ONU se desplazará a Hodeida durante las próximas 24 horas para supervisar el cumplimiento de la tregua.

“El comité de coordinación empezará a trabajar en las próximas 24 horas”, explicó el responsable de la ONU, bajo anonimato. “Las dos partes han dicho que respetarán el alto el fuego”, añadió.

“Esperamos volver a la normalidad y a una seguridad estable, sin agresiones ni bombardeos aéreos”, declaró Amani Mohamed, una residente en Hodeida.

Mohamed Al Saikel, otro habitante, también se mostraba optimista: "Tengo la esperanza de que se aplique el alto el fuego en Hodeida y otro en el conjunto" del país.

Hodeida es una ciudad portuaria estratégica por la que circula la mayor parte de la ayuda humanitaria que entra en el país más pobre del Golfo, sumido en una grave crisis alimentaria tras cuatro años de una guerra devastadora.

Las fuerzas progubernamentales, con el apoyo de la aviación de Arabia Saudí, iniciaron en junio una ofensiva para retomar esta localidad, bajo control de los rebeldes hutíes, apoyados por Irán.

Tras varios meses de combates que provocaron centenares de muertos y amenazaron con acentuar la crisis humanitaria, el enviado de la ONU en Yemen, Martin Griffiths, multiplicó sus esfuerzos para iniciar unas nuevas conversaciones de paz en Suecia y lograr un alto el fuego.

No obstante, la aplicación de la tregua en Hodeida genera numerosas dudas porque desde que empezó la guerra en Yemen hubo siete treguas negociadas por la ONU que no fueron respetadas.

Tras el acuerdo alcanzado el 13 de diciembre cerca de Estocolmo, volvieron a producirse intensos combates y bombardeos aéreos en Hodeida.

Según lo acordado, los hutíes deben retirarse de los puertos de Hodeida, Al Salif y Ras Isa el 31 de diciembre, mientras que las fuerzas rebeldes y progubernamentales tienen que abandonar la ciudad de Hodeida el 7 de enero, explicó un responsable de la coalición progubernamental liderada por Arabia Saudí y Emiratos Árabes.

La tregua del pasado jueves, lograda de forma casi inesperada, fue alcanzada bajo la presión de la comunidad internacional que desea el final de la guerra en Yemen, inmerso en la peor crisis humanitaria en el mundo, según Naciones Unidas.

Más de 10.000 personas murieron y varios millones están amenazadas por el hambre tras cuatro años de conflicto, según datos la ONU, aunque varias oenegés consideran que el balance real de víctimas es mucho más elevado.