Por: AFP.   8 agosto
El Día del Estudiante, el 23 de julio del 2018, hubo una marcha en Managua para exigir la renuncia del presidente Daniel Ortega.
El Día del Estudiante, el 23 de julio del 2018, hubo una marcha en Managua para exigir la renuncia del presidente Daniel Ortega.

Managua. La oposición nicaragüense urgió este miércoles al presidente Daniel Ortega a reanudar el diálogo para buscar una salida pacífica a la crisis que vive el país y convocó a nuevas protestas para exigir la liberación de los “presos políticos”.

"Demandamos que se den pasos coordinados en la mesa de diálogo para propiciar el cese del clima de confrontación", la "liberación de todos los presos políticos e información sobre las personas que figuran como desaparecidos", pidió la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia en un comunicado leído en rueda de prensa por el líder empresarial, José Aguerri.

El diálogo, que se inició el 16 de mayo, se encuentra paralizado desde mediados de junio debido a la represión contra las protestas y la negativa del gobierno a abordar la democratización del país, que incluye la propuesta de adelantar las elecciones del 2021 al 2019.

Ortega ha rechazado en varias ocasiones anticipar su salida del poder, que ostenta desde el 2007 y concluye en enero del 2022, por considerar que generaría una anarquía.

Aguerri dijo que insistirán en la convocatoria a elecciones anticipadas como solución a la crisis desatada por las protestas iniciadas el 18 de abril, que dejan 317 muertos, aunque el gobierno solo reconoce 197.

La Alianza, integrada por organizaciones de la sociedad civil, como empresarios, estudiantes, grupos de derechos humanos y campesinos, estimó urgente que el gobierno desarme a las fuerzas paramilitares creadas para reprimir las movilizaciones.

Pidió además el cese de todas las formas de represión, como la criminalización de las protestas, las tomas de tierras de empresarios privados, así como la intimidación contra opositores, obispos, medios de comunicación y defensores de derechos humanos.

Por su parte, la vicepresidenta Rosario Murillo acusó a los opositores de destruir el país.

"Quienes asaltaron, quemaron" propiedades y "promovieron el baño de sangre en Nicaragua ahora reclaman", dijo la también primera dama a medios oficialistas.

La Alianza anunció que el sábado iniciará una nueva jornada de protestas en la capital para exigir la liberación de más de 135 presos políticos acusados de “terrorismo” por participar en las movilizaciones.

El domingo, la oposición prevé realizar en Managua una carrera a pie y bicicleta, y el 15 de agosto una gran marcha en apoyo a dos de sus dirigentes que ese día serán enjuiciados por terrorismo.

Se trata de los campesinos Medardo Mairena, delegado opositor en el diálogo, y Pedro Mena, ambos capturados el 12 de julio bajo cargos de ordenar un ataque que causó la muerte de cuatro policías y un civil en el pueblo de Morrito (sureste).