AFP. 19 febrero
Combatientes de las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF) apoyados por Estados Unidos descansan en la aldea de Baghouz, en Siria, el 19 de febrero de 2019. Foto: AFP
Combatientes de las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF) apoyados por Estados Unidos descansan en la aldea de Baghouz, en Siria, el 19 de febrero de 2019. Foto: AFP

Omar Oil Field. Por cuarto día consecutivo, la ofensiva contra el último reducto del grupo Estado Islámico (EI), en el este de Siria, está detenida porque las fuerzas árabe-kurdas, que piden que se rindan los yihadistas, temen por la suerte de los civiles retenidos en la zona.

Tras sus conquistas fulgurantes en el 2014 de amplios territorios en Siria e Irak, los yihadistas están rodeados en una zona de apenas medio kilómetro cuadrado en Baghuz, un pequeño pueblo de la provincia de Deir Ezzor, en el este de Siria.

Sin embargo, desde hace varios días, la ofensiva de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), que tienen el apoyo de una coalición internacional liderada por Washington, está detenida y tiene como prioridad preservar a los civiles retenidos en el sector y usados como “escudos humanos” por los yihadistas, asegura la alianza árabe-kurda.

“Queremos aislar a los civiles para evacuarlos antes de dar el asalto”, indicó el martes un vocero de las FDS, Mustefa Bali, sin dar más detalles.

La ONU expresó este martes su "viva preocupación" por las cerca de "200 familias, que incluyen mujeres y niños, y que están aparentemente bloqueadas en el sector minúsculo todavía controlado por el EI".

“Aparentemente el EI impide la salida de muchos de ellos”, manifestó en un comunicado la Alta Comisaria de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet.

En el pueblo de Baghuz, los combatientes del EI solo controlan algunas casas, donde están refugiados en túneles, en medio de un mar de minas que intenta frenar el avance de las FDS.

Los yihadistas solo tienen dos opciones, “rendirse o morir en combate”, dijo Mustefa Bali.

El lunes por la tarde reinaba la calma en Baghuz, donde los combates de los días anteriores destruyeron edificios y carbonizaron coches, indicó un equipo en el lugar.

En el 2014, el EI proclamó un "califato" en un territorio de una superficie equivalente a la de Reino Unido.

Los yihadistas establecieron su propia administración, ejecutando y torturando a los que no respetaban su fe y fomentando atentados, también en el extranjero.

Sin embargo, después de varias ofensivas en Siria y en Irak, su territorio quedó totalmente reducido. “Se acabó la pesadilla”, afirma Dino, un combatiente de las FDS de 26 años.

"Hemos salvado a gente. Las primeras batallas fueron difíciles. No conocíamos bien al enemigo pero ahora lo conocemos a fondo", explica el joven.

Combatientes de las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF) descansan en una aldea de Baghouz, en Siria, el 19 de febrero del 2019. Foto: AFP
Combatientes de las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF) descansan en una aldea de Baghouz, en Siria, el 19 de febrero del 2019. Foto: AFP

Desde principios de diciembre, cerca de 40.000 personas, principalmente familias de yihadistas, huyeron del último reducto yihadista del este de siria, según el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH).

Los hombres sospechosos de pertenecer al EI están en centros de detención. Por su parte los civiles, entre ellos las mujeres y los hijos de los yihadistas, están siendo llevados hacia campos de desplazados en el norte de Siria.

El Comité Internacional de Ayuda aseguró el lunes que 62 personas murieron en el camino hacia el norte, un trayecto de seis horas que hacen en vehículos de transporte de ganado, o a su llegada. Los dos tercios de los fallecidos son niños de menos de un año.

Centenares de extranjeros detenidos durante las batallas siguen retenidos por las fuerzas kurdas.

El presidente estadounidense Donald Trump pidió recientemente a los países europeos, muy reticentes, a que repatrien a sus ciudadanos que están en Siria.

Lucha clave

La batalla contra el EI representa el principal frente de la guerra en Siria, que dejó más de 360.000 muertos y millones de desplazados y refugiados desde el 2011.

Según los comandantes de las FDS, el anuncio de la victoria contra la organización ultraradical tendrá lugar en los próximos días.

El lunes un alto responsable de las FDS aseguró de nuevo que la derrota de los yihadistas es inminente.

Sin embargo, además de su último reducto en el este de Siria, objeto de la ofensiva actual, los yihadistas del EI también están dispersos en el desierto de Badiya y reivindican ataques llevados a cabo por “células durmientes” en regiones controladas por las FDS.