AFP . 27 febrero

Sao Paulo. Un indígena venezolano, herido con arma de fuego en un violento choque con la Guardia Nacional el viernes cerca de la frontera, murió la noche de este miércoles en el vecino Brasil, informaron autoridades locales.

Kliver Alfredo Pérez Rivero, de 24 años, indígena pemón de la comunidad Kumaracapay, en el sur Venezuela, estaba desde el viernes en la unidad de cuidados intensivos del brasileño Hospital General de Roraima tras resultar gravemente herido en el violento incidente.

Miembros de la Guardia Nacional Bolivariana de Venezuela montan guardia en la frontera entre Venezuela y Brasil, en Roraima, Brasil. Foto: AFP
Miembros de la Guardia Nacional Bolivariana de Venezuela montan guardia en la frontera entre Venezuela y Brasil, en Roraima, Brasil. Foto: AFP

“Fue el primer herido en los conflictos en Venezuela en morir después de recibir atención en Roraima”, informó el comunicado de la Secretaría Estatal de Salud de ese estado brasileño fronterizo con Venezuela, divulgado la noche de este miércoles.

Pérez Rivero “tuvo lesión en el tórax provocada por arma de fuego y en el abdomen, con múltiples lesiones en el hígado y en el intestino. La causa de muerte fue fallo de múltiples órganos”, especificó la nota oficial.

Alfredo Pérez, de 48 años, y Geber Pérez Rivero, de 21, padre y hermano de la víctima, también se encuentran hospitalizados en el mismo centro médico tras resultar heridos en el incidente.

“Estamos muy mal, entre la espada y la pared”, dijo con voz entrecortada, vía telefónica a la AFP, Antonio Vera, tío de Pérez Rivero, quien se encuentra en la comunidad Kumaracapay, situada en San Francisco de Yuruaní -donde ocurrió el ataque-, a 83 km de la frontera.

La localidad es conocida por ser el punto de partida de la excursión al mítico monte Roraima. Muchos de los miembros de esta comunidad indígena son guías en esta travesía de fama internacional.

Los indígenas responsabilizan a la Guardia Nacional Bolivariana de haberlos atacado el viernes, en un incidente que dejó decenas de heridos, de los cuales 22 fueron trasladados en ambulancias para ser atendidos en Brasil.

“La gente estaba en su comunidad, tranquilos, los militares vinieron y comenzaron a disparar a los indígenas”, dijo el viernes a la AFP Salomón Pérez, tío de Pérez Rivero, quien aguardaba noticias de sus familiares a las puertas del hospital en Boa Vista, capital del fronterizo estado de Roraima.

La zona entró en tensión este fin de semana. La oposición al gobierno del presidente de Venezuela Nicolás Maduro había anunciado para el sábado un operativo -finalmente fallido- de entrega de alimentos y medicinas desde Brasil, y en represalia Caracas ordenó el cierre de la frontera.

Salomón Pérez dijo el viernes que los miembros de la comunidad estaban conversando con un general de la Guardia Nacional Bolivariana para pedir la apertura de la frontera para buscar los suministros al día siguiente, cuando efectivos abrieron fuego contra ellos.

Otros tres de los heridos hospitalizados en Brasil permanecen en estado grave, informó la Gobernación de Roraima.

Según la ONG venezolana Foro Penal, otras dos personas murieron el fin de semana al ser reprimidos por militares venezolanos en Santa Elena de Uairén, a 20 km de la frontera con Brasil.