AFP. 12 diciembre, 2019
Esta foto aérea muestra la White Island después de su erupción volcánica en Nueva Zelanda, el lunes 9 de diciembre del 2019. Foto: AP
Esta foto aérea muestra la White Island después de su erupción volcánica en Nueva Zelanda, el lunes 9 de diciembre del 2019. Foto: AP

Wellington. Militares neozelandeses efectuarán una peligrosa misión en el volcán aún activo en White Island para recuperar los ocho cuerpos que aún se encuentran en el lugar, indicaron este jueves las autoridades, presionadas por las familias de las víctimas.

Los equipos partirán el viernes “poco después de que amanezca”, señaló un responsable de la Policía, Mike Clement, a pesar de la advertencia de los expertos de que la posibilidad de una nueva erupción en las próximas 24 horas ha aumentado a 50%-60%.

"Irán a la isla y harán todos los esfuerzos por recuperar a todos los cuerpos", y transportarlos a la fragata militar HMNZS Wellington anclada cerca de la costa, dijo.

Con la ayuda de drones y helicópteros que volaron cerca del volcán inmediatamente después de la erupción, las autoridades ubicaron a seis de los ocho cuerpos que se encuentran aún en la isla.

Recuperar esos seis cadáveres será la prioridad, afirmó Clement.

Un geólogo estará trabajando al mismo tiempo que se efectúa la misión para determinar si es inminente otra erupción y si el operativo debe ser anulado.

"El riesgo no ha terminado. Por supuesto voy a estar preocupado esta noche", admitió Clement.

"La gente se está colocando en la primera línea para hacer lo que hay que hacer. Nuestros pensamientos, nuestras oraciones y nuestro amor estarán con ellos", agregó.

El número de víctimas mortales por la erupción que tuvo lugar el lunes se estima en 16, incluyendo estos ocho cadáveres, entre los que se encuentra el guía turístico neozelandés Hayden Marshall-Inman.

Su hermano Inman ha sintetizado la frustración de las familias por las demoras para recuperar los cadáveres, criticando la "burocracia" y la falta de liderazgo, y ofreciéndose él mismo para ir a la isla.

Visiblemente angustiada, la primera ministra Jacinda Ardern expresó antes su empatía con las familias e insistió en que “todo el mundo está desesperado en ir a buscar a esas víctimas”.

Dos muertos más

El volcán sigue despidiendo gases tóxicos y la isla quedó cubierta de una espesa capa de cenizas acompañadas de ácido.

De las 22 personas que permanecen hospitalizadas, algunas en estado crítico por quemaduras graves, dos fallecieron en las últimas horas, con lo que el saldo de confirmado de muertos subió a ocho.

En el momento de la súbita explosión en el volcán había en la isla 47 personas, la mayoría turistas de Australia, Estados Unidos, Reino Unido, China o Alemania, Malasia y Nueva Zelanda, además de sus guías.

El primer ministro australiano Scott Morrison dijo que uno de sus conciudadanos murió y diez se encontraban desaparecidos y probablemente hayan muerto.

Además, 12 australianos están hospitalizados por quemaduras y deben ser repatriados.

Por otra parte, dos británicos resultaron heridos y una agencia local de viajes afirmó que dos de sus guías permanecían desaparecidos.

Malasia confirmó el miércoles que un ciudadano malayo resultó gravemente herido, tras haber anunciado que otro figura entre las víctimas mortales.

White Island es el volcán con más actividad del archipiélago neozelandés, según la agencia gubernamental GeoNet.

Alrededor de 17.000 turistas lo visitan cada año. Ha registrado erupciones frecuentes en los últimos 50 años, la última, en el 2016. Este año, se trasladó un contenedor de 2,4 toneladas hasta la isla, en avión, para que fuera usado como refugio en caso de erupción.