AFP.   18 junio

São Paulo. La Justicia de São Paulo aceptó este martes el pedido de recuperación judicial solicitado por el conglomerado empresarial Odebrecht, que busca con este procedimiento evitar la quiebra renegociando deudas millonarias, tras verse inmersa en un escándalo de corrupción trasnacional.

En la solicitud presentada el lunes, Odebrecht declara una deuda total de alrededor de 98.500 millones de reales ($25.250 millones). De ese valor estarán sujetos directamente al proceso de negociación casi 84.000 millones de reales, informó la compañía.

Se trata del mayor proceso de este tipo en la historia de Brasil, seguido por el concedido en el 2016 a la empresa de telefonía Oi (64.000 millones de reales).

La recuperación judicial tiene por objetivo viabilizar la superación de una situación de crisis económica-financiera del deudor, a fin de mantener el funcionamiento de la empresa y el empleo de sus trabajadores.

Es un proceso “para evitar la quiebra”, explicó el abogado Daniel Amaral, especialista en recuperación judicial y socio del estudio de abogados DASA en São Paulo.

El pedido fue formulado por el Consejo de Administración de ODB (holding que controla las diferentes empresas del grupo) ante la Justicia de São Paulo.

Además de la controladora ODB, el proceso involucra a una veintena de empresas del grupo, pero deja fuera a sus compañías operacionales, entre ellas la constructora OEC (Odebrecht Engenharia y Construçao) y la petroquímica Braskem.

Los mayores acreedores de Odebrecht son los bancos públicos brasileños –Banco Nacional de Desarrollo (BNDES), Banco do Brasil y Caixa Económica Federal–, y tenedores de bonos. La empresa tiene 60 días para presentar una propuesta de pago a los acreedores, que debe ser negociada y aprobada en asamblea.

De acuerdo con la ley brasileña, las empresas declaradas en recuperación judicial tienen seis meses para alcanzar un acuerdo con los acreedores, aunque en la práctica la renegociación suele extenderse entre 12 y 18 meses, aseguró Amaral.

La Justicia nombró como administrador judicial del proceso a la empresa Alvarez & Marsal.

Creada en 1944 en el estado de Bahia (nordeste) como una constructora civil, Odebrecht SA es un conglomerado de capital familiar que se forjó al calor de la obra pública.

Desde 2014 se ha visto sacudida por el escándalo de Java Jato y admitió el pago de sobornos millonarios en varios países de la región para obtener contratos.

“El grupo Odebrecht llegó a tener más de 180.000 empleados hace cinco años. Ahora tiene 48.000, a causa de la crisis económica (...), del impacto en su reputación de muchos de los errores cometidos y de la dificultad de muchas de las empresas que colaboran con la justicia para obtener nuevos créditos y contratos”, explicó el director presidente del grupo, Luciano Guidolin, en un comunicado difundido el lunes.