3 octubre, 2017
Jalal Talabani, presidente de Irak, pronunció un discurso ante la Asamblea General de la ONU, el 23 de setiembre del 2011.
Jalal Talabani, presidente de Irak, pronunció un discurso ante la Asamblea General de la ONU, el 23 de setiembre del 2011.

Solimania, Irak

El expresidente de Irak Jalal Talabani, un veterano de la causa kurda, falleció este martes en Alemania, en un momento en que el Kurdistán está camino de la independencia tras un polémico referendo.

Debilitado por la enfermedad desde hace varios años, Talabani murió a los 83 años en Alemania, adonde tuvo que ser trasladado poco antes de la votación del 25 de setiembre por el empeoramiento de su estado de salud.

El partido que fundó, la Unión Patriótica de Kurdistán (UPK), fue en un primer momento escéptico sobre el referendo, organizado por su rival histórico, Masud Barzani, pero finalmente decidió participar.

Talabani fue un hábil negociador y un político aguerrido durante sus años de lucha por la causa kurda. Pasó gran parte de su vida luchando contra el Estado iraquí antes de convertirse en su presidente, entre el 2005 y el 2014.

El Tío Jalal, como lo llamaban sus simpatizantes, se ganó una sólida reputación de hombre de paz por haber intentado reducir las divisiones entre las distintas comunidades del país, entre chiitas y sunitas, pero también entre árabes y kurdos.

"Es el único presidente cuya muerte entristece a los árabes, a los kurdos y a todas las demás etnias", dijo Zana Said, un diputado del UPK.

Talabani tuvo durante su larga carrera política buenas relaciones a la vez con Estados Unidos e Irán, y nunca tuvo miedo de buscar alianzas poco ortodoxas.

Empezó en la política desde muy joven gracias a Mustafa Barzani, una figura mítica del nacionalismo kurdo, padre de Masud.

Talabani nació el 12 de noviembre de 1933 en Kalkan, un pueblo de montaña, y entró en el Partido Democrático del Kurdistán (PDK), el grupo histórico de los kurdos de Irak, en 1946, pocos años después de su creación.

En 1961, participó en la primera gran revuelta kurda, pero no aceptó que su mentor, Barzani padre, firmara tres años más tarde un acuerdo de paz con Bagdad en el cual no se mencionaba la autonomía del Kurdistán.

Masud Barzani, líder del Kurdistán iraquí (derecha), y el entonces presidente de Irak, Jalal Talabani, participaron -el 1.° de junio del 2009- en Erbil en la apertura de las exportaciones petroleras de la región autónoma.
Masud Barzani, líder del Kurdistán iraquí (derecha), y el entonces presidente de Irak, Jalal Talabani, participaron -el 1.° de junio del 2009- en Erbil en la apertura de las exportaciones petroleras de la región autónoma.

Junto a otros miembros del PDK, optó por la disidencia y se fue a Irán.

En 1975 fundó el UPK, que se convirtió en el gran rival del PDK, que actualmente lidera Masud Barzani.

Frente contra Sadam. Cuando en 1998 estalló una nueva revuelta kurda, duramente reprimida por Sadam Husein, UPK y PDK se opusieron juntos al dictador.

Después de la guerra del Golfo de 1991, una intervención extranjera detuvo una ofensiva del Ejército iraquí, que empujó a miles de kurdos iraquíes al exilio.

La creación de una zona de exclusión aérea permitió entonces a los kurdos instaurar poco a poco un gobierno autónomo, pero las luchas internas se reanudaron.

En 1993, los conflictos entre el UPK y el PDK degeneraron, y se convirtieron en conflicto armado.

Tras el alto el fuego de 1996 y un acuerdo de paz en 1998, el acercamiento se hizo realidad en el 2002, cuando la invasión de Irak por parte de Estados Unidos parecía inevitable.

Y, en 2003, cuando cayó el régimen de Sadam Husein, Talabani y Barzani enterraron el hacha de guerra y presentaron una lista común en las legislativas de enero de 2005.

Tres meses más tarde, Talabani fue designado presidente de la República, convirtiéndose en el primer kurdo en asumir este cargo sobre todo. Luego fue reelegido en 2006 y en 2010.

Este hombre de cara redonda, casado y con dos hijos, tenía un sólido sentido del humor que hacía brillar sus ojos maliciosos y era conocido por su trato jovial y su afición al vino.

Sin embargo, el cansancio y las enfermedades marcaron el final de su carrera política.