AFP. 3 mayo
Delegados asistieron al cuarto y último día de la 'loya jirga' en Kabul, Afganistán, el 3 de mayo del 2019. Foto: AP
Delegados asistieron al cuarto y último día de la 'loya jirga' en Kabul, Afganistán, el 3 de mayo del 2019. Foto: AP

Kabul. La histórica loya jirga, la gran asamblea de líderes afganos que concluyó este viernes tras cuatro días de debate en Kabul, llamó al gobierno afgano y a los talibanes a un alto el fuego “inmediato y permanente”, que comenzaría con el ramadán, al inicio de la próxima semana.

“Con el fin de respetar la voluntad y las exigencias de la mayoría de la población, [...] el Gobierno de la República Islámica de Afganistán y el movimiento talibán deberían decretar y aplicar un alto el fuego inmediato y permanente desde el primer día del ramadán”, indicó la resolución al término de la loya jirga (“gran asamblea” en pastún), en la que participaron más de 3.000 representantes desde el lunes.

Entre los 23 puntos de esta resolución final, que debe definir los límites de un acuerdo de paz con los talibanes, figura igualmente “un calendario de retirada de las tropas de la OTAN”, la preservación de la Constitución y de “todos los derechos de los afganos, incluido los derechos de las mujeres”, y la apertura de una oficina política de los talibanes en Kabul.

En su discurso de cierre de la loya jirga, Ghani dijo estar “dispuesto a implementar la exigencia justa y legítima del pueblo” de un alto el fuego pero señaló que “esto no puede hacerse solo por una parte”.

“Si los talibanes están plenamente preparados para el alto el fuego, entonces podemos hablar de detalles técnicos”, manifestó.

Sin embargo, los rebeldes declinaron implícitamente la oferta mediante un comunicado, en el que indicaron que “los muyahidines intentarán no infligir pérdidas civiles durante y después del ramadán”, que empezará domingo o lunes.

Los insurgentes se reúnen separadamente en Doha desde el miércoles con el enviado estadounidense Zalmay Khalilzad.

Las autoridades afganas, a las que los insurgentes califican de "marionetas" de Washington, se mantuvieron hasta ahora al margen de estas discusiones bilaterales.

"He señalado a los talibanes que el pueblo afgano, que son sus hermanos y hermanas, desea el fin de esta guerra. Es hora de entregar las armas, de detener la violencia y de abrazar la paz", tuiteó el viernes Khalilzad.

El emisario especial estadounidense “debería olvidar la idea de que entreguemos las armas”, le respondió en Twitter Zabihulá Muyahid, el portavoz de los talibanes. “En lugar de estas fantasías, haría mejor en hacer entender (a Estados Unidos) que deben dejar de usar la fuerza y generar más pérdidas humanas y financieras a la administración en declive en Kabul”.

‘Traer la paz’

En junio del 2018 tuvo lugar un alto el fuego de tres días al final del ramadán, el primero desde que una coalición internacional liderada por Estados Unidos expulsó a los talibanes del poder en el 2001. En aquel entonces se produjeron escenas sin precedentes de fraternización entre insurgentes y tropas afganas.

La gran esperanza que produjo este alto el fuego no impidió que Afganistán se hundiera de nuevo en una oscura y fratricida guerra.

Ghani deseó relanzar esta esperanza de paz y llamó a "los talibanes a prepararse para las negociaciones de paz en el interior de Afganistán" y "para traer la paz a sus hogares", suscitando los vítores de miles de representantes.

Igualmente propuso "como muestra de buena voluntad" la liberación de 175 prisioneros talibanes.

Pero la loya jirga no logró la unanimidad de la clase política afgana. Varias personalidades boicotearon la cita, presentada como histórica, estimando que Ghani la usaba para hacer campaña antes de las elecciones presidenciales previstas para septiembre.

Muchos afganos temen que un acuerdo demasiado precipitado entre Estados Unidos y los insurgentes comprometa los avances sociales adquiridos desde el 2001.

La Misión de la ONU en Afganistán indicó que apoyaba el llamamiento al alto al fuego y que estaba lista para “ayudar a ambas partes a poner fin al conflicto”.