AP. 8 julio
La vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, se entrevistó este lunes 8 de julio del 2019 con el enviado de la Unión Europea para Venezuela, Enrique Iglesias.
La vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, se entrevistó este lunes 8 de julio del 2019 con el enviado de la Unión Europea para Venezuela, Enrique Iglesias.

Caracas. En medio de un enfrentamiento público, el gobierno y la oposición de Venezuela se preparan para retomar las negociaciones para un eventual diálogo en la isla caribeña de Barbados auspiciado por Noruega.

El gobierno reaccionó el lunes con dureza contra el líder opositor Juan Guaidó, a quien acusó de promover la “violencia” y de “atentar” contra la agenda del proceso, señaló un comunicado que difundió en su cuenta de Twitter el ministro de Comunicación y delegado oficial, Jorge Rodríguez.

En el escrito, afirmó que la manifestación de la víspera de Guaidó sobre la reanudación de las negociaciones “en nada contribuye al objetivo supremo de este proceso” y atenta contra la agenda de los seis puntos aprobada en marzo, pero no ofreció detalles.

La delegación del gobierno, que arribó el lunes a Barbados, indicó que insistirá en el proceso de negociaciones para consolidar una “mesa permanente de diálogo”.

Guaidó, quien ha sido reconocido como presidente interino de Venezuela por más de medio centenar de países, expresó que su delegación asistiría para “establecer una negociación de salida a la dictadura” y que continuaría trabajando en todos los tableros para lograr una solución definitiva a la crisis.

La reanudación de las negociaciones coincide con la visita a Caracas del enviado especial de la Unión Europea para Venezuela, Enrique Iglesias, quien durante la jornada sostuvo una reunión con la vicepresidenta Delcy Rodríguez y el dirigente opositor.

Guaidó anunció el domingo que la Asamblea Nacional, de mayoría opositora, aprobará el regreso de Venezuela al Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) para estrechar la cooperación con los aliados regionales y aumentar las presiones internacionales para derrocar a Nicolás Maduro, a quien la oposición acusa de estar “usurpando” el cargo luego de ser reelecto el año pasado en un proceso que consideró fraudulento.

Sobre las implicaciones que podría tener la iniciativa, el académico y abogado especialista en resolución de conflictos Andrés Mezgravis, señaló que el reingreso permitiría a Venezuela “solicitar la conformación de una coalición de fuerzas interamericanas” que podría estar integrada por alguno de los 17 miembros del TIAR, entre los cuales están Estados Unidos, Brasil y Colombia.

Pese a las presiones que ha mantenido la oposición desde que Guaidó asumió en enero la jefatura de la Asamblea Nacional y juró como presidente interino, Maduro ha logrado sortear las tensiones y mantenerse en el poder con el apoyo de la Fuerza Armada.

Se esperaba que la semana pasada se retomaran las negociaciones que se vienen adelantado desde mayo bajo la mediación de Oslo, pero el proceso se paralizó a raíz de la muerte del capitán de corbeta Rafael Acosta Arévalo, quien falleció tras ser detenido por miembros del cuerpo de contrainteligencia militar señalado de estar implicado en un supuesto complot contra el gobierno.

Desde el 2016 ambos sectores han emprendido varios procesos para un diálogo que han fracasado por acusaciones mutuas de incumplimientos de los acuerdos.

Por otra parte, el presidente de la Asamblea Nacional Constituyente (oficialista), Diosdado Cabello, fustigó a la alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, y la acusó de tener una opinión “cuestionada” y “muy inclinada” sobre la violación de los derechos humanos en Venezuela, situación que denunció la semana pasada en Ginebra la expresidenta chilena.

Cabello dijo en una transmisión de la televisora estatal que el informe de Bachelet fue “redactado por el imperialismo norteamericano”.

“Ella lo que hace de manera irresponsable es firmarlo”, agregó.