Rusia advierte de que la 'histeria militar' contra Pionyang podría conducir a 'un desastre'

 21 septiembre, 2017
Los presidentes Moon Jae-in, de Corea del Sur (izquierda) y el estadounidense, Donald Trump, se entrevistaron este jueves 21 de setiembre del 2017 aprovechando su presencia en Nueva York para la Asamblea General de la ONU.
Los presidentes Moon Jae-in, de Corea del Sur (izquierda) y el estadounidense, Donald Trump, se entrevistaron este jueves 21 de setiembre del 2017 aprovechando su presencia en Nueva York para la Asamblea General de la ONU.

Naciones Unidas

Estados Unidos adoptará nuevas sanciones contra empresas que negocien con Corea del Norte, un primer paso hacia medidas punitivas contra compañías chinas y de otros países, anunció el jueves el presidente Donald Trump.

Trump, quien esta semana, en su debut en la ONU, amenazó con "destruir totalmente a Corea del Norte", firmó un decreto que permite sancionar a "individuos y empresas que financien y faciliten el comercio con Corea del Norte", lo que puede resultar en un ajuste dramático del cerco económico en torno a Pionyang.

También informó que de el Banco Central de China ordenó a sus filiales que limiten el comercio con Corea del Norte, una decisión que describió como "audaz" e "inesperada".

La medida no fue confirmada inmediatamente por Pekín, pero podría cortar una fuente vital de divisas extranjeras al régimen de Pionyang.

Posteriormente, el secretario del Tesoro estadounidense, Steven Mnuchin, puntualizó que las empresas de todo el mundo tienen que elegir entre negociar con Estados Unidos o con Corea del Norte.

"Las instituciones financieras extranjeras ahora están informadas de que en adelante pueden optar entre hacer negocios con Estados Unidos o con Corea del Norte, pero no con ambos", agregó en rueda de prensa.

Mnuchin dijo que aún no se identificó a ninguna empresa específica, pero anunció que la evaluación será contínua.

Horas más tarde del anuncio de Trump, el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, advirtió en la Asamblea General de Naciones Unidas de que la "histeria militar" en relación con Corea del Norte podría conducir a un "desastre".

"Condenamos las aventuras nucleares y misilísticas de Pionyang", expuso, "pero la histeria militar no es apenas un impasse, sino que es un desastre".

Lavrov puntualizó que "no hay otra alternativa a las vías políticas y diplomáticas para resolver esta situación nuclear" en la península coreana.

Por ello, el jefe de la diplomacia rusa formuló un llamado a la comunidad internacional a apoyar una propuesta de esfuerzo conjunto con China para establecer contactos con Pionyang.

Sin embargo, la representante de Estados Unidos ante la ONU, Nikki Haley, ya había calificado como "un insulto" esa propuesta.

A su vez, y también ante la Asamblea General de la ONU, el canciller de China, Wang Yi, planteó que la negociación sigue siendo la "única alternativa" para frenar el programa militar y nuclear norcoreano.

"Todavía hay esperanza de paz y no debemos darnos por vencidos. La negociación es la única salida y merece todos los esfuerzos", insistió.

"Pedimos a todas las partes que tengan un papel constructivo en el alivio de las tensiones. Las partes deben encontrarse a mitad de camino, atendiendo cada una sus legítimas preocupaciones", manifestó.

Trump, en tanto, se reunió este jueves con el presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, y debe reunirse también con el primer ministro de Japón, Shinzo Abe.

Bajar la temperatura. Antes de encontrarse con el jefe de la Casa Blanca, Moon llamó en su discurso en la ONU a reducir las tensiones generadas por las crecientes pruebas nucleares y misilísticas de su vecino del norte, y alertó sobre el riesgo de una guerra accidental.

"No deseamos el colapso de Corea del Norte", afirmó Moon. "La cuestión nuclear en Corea del Norte debe ser administrada de forma estable para que las tensiones no se intensifiquen o choques militares accidentales no destruyan la paz", afirmó.

Nunca antes la amenaza norcoreana había pesado tanto sobre la cita anual de líderes mundiales, que aunque están divididos sobre cómo enfrentar al aislado régimen de Kim Jong-un, en agosto y septiembre lograron adoptar por unanimidad nuevas sanciones contra Corea del Norte.

En su discurso el miércoles, el primer ministro japonés respaldó la dura posición de Estados Unidos, que repite que "todas las opciones están sobre la mesa" para disuadir a Kim.

"La gravedad de la amenaza no tiene precedentes" y se convirtió en un "asunto urgente" de tratar, afirmó Abe, cuyo país recientemente fue sobrevolado dos veces por misiles de Corea del Norte. Pionyang también realizó una prueba nuclear de una potencia sin igual en su territorio.

"Lo que se necesita (...) no es diálogo, sino presión", añadió.

El Norte y el Sur de la península coreana trabaron una feroz guerra entre 1950 y 1953 que nunca tuvo un fin formal, sino un endeble cese del fuego en vigor hasta la actualidad.

"Esta guerra tiene que terminar de forma definitiva. La Guerra de Corea, una guerra que comenzó como un resultado de la Guerra Fría, continúa hasta el día de hoy", indicó Moon.

En el Consejo de Seguridad, que se reuniría este jueves para debatir la no proliferación, el secretario estadounidense de Estado, Rex Tillerson, defenderá asimismo una implementación completa de las sanciones internacionales adoptadas contra Pyongyang.

Una octava batería de sanciones que prohíbe las exportaciones textiles y reduce los suministros de petróleo a Corea del Norte fue adoptada el 12 de setiembre.

Washington y sus aliados esperan que todas las sanciones obliguen a Kim a negociar el fin de sus programas militares, pero su impacto dependerá de China, aliado de Corea del Norte y su principal socio económico.

Washington se ha negado a ofrecer incentivos a Corea del Norte para abrir las negociaciones, y ha aumentado las amenazas contra Kim, a quien Trump llama "hombre cohete".

El canciller ruso, Serguéi Lavrov, se dirigió a la Asamblea General de la ONU este jueves 21 de setiembre del 2017.
El canciller ruso, Serguéi Lavrov, se dirigió a la Asamblea General de la ONU este jueves 21 de setiembre del 2017.

Mientras, Moscú y Pekín propusieron una doble moratoria sobre las pruebas norcoreanas y sobre los ejercicios militares de Estados Unidos y Corea del Sur.

Comentando las encendidas declaraciones de Trump, el presidente francés, Emmanuel Macron, admitió que "las amenazas militares pueden servir desde un punto de vista táctico" para hacer cambiar de curso a Pionyang.

Al dar la apertura a la asamblea de la ONU, el secretario general, Antonio Guterres, advirtió de que "la retórica agresiva puede conducir a malentendidos fatales", que podrían encender una guerra nuclear.

Guterres debe reunirse el sábado con el canciller norcoreano, Ri Yong-Ho, al margen de la asamblea para tantear la posibilidad de una negociación.

Ri, quien subirá al estrado de la Asamblea General el viernes, equiparó las amenazas de Trump de destruir su país a "un ladrido de perro" y vaticinó que no tendrán impacto.