AFP. 9 septiembre
Un soldado estadounidense en el complejo de la base de Taji, que alberga a las tropas iraquíes y estadounidenses y se encuentra a 30 kilómetros al norte de la capital, Bagdad, el 29 de diciembre del 2014. Foto: AFP
Un soldado estadounidense en el complejo de la base de Taji, que alberga a las tropas iraquíes y estadounidenses y se encuentra a 30 kilómetros al norte de la capital, Bagdad, el 29 de diciembre del 2014. Foto: AFP

Washington. Estados Unidos anunció este miércoles una nueva reducción de sus fuerzas militares en Irak, una decisión alineada con la promesa del presidente Donald Trump, que se postula a la reelección en los comicios de noviembre, de acabar con las “guerras interminables” del país en el mundo.

“Estados Unidos ha decidido reducir su presencia militar en Irak de aproximadamente 5.200 a 3.000 durante el mes setiembre”, dijo el miércoles el general Kenneth McKenzie, jefe del comando militar estadounidense en Medio Oriente.

En un discurso en Bagdad en ocasión de la toma de funciones del nuevo comandante de la coalición en lucha contra el Estado Islámico (EI), McKenzie dijo que la decisión obedece "a nuestra confianza en la mayor capacidad de las Fuerzas de Seguridad iraquíes para operar de forma independiente".

Insistió en que Estados Unidos seguirá apoyando al país en su lucha contra el EI, grupo extremista islámico desalojado de sus feudos el año pasado pero que aún permanece disperso y activo en Irak y en Siria.

Estados Unidos está comprometido con el "objetivo final" de un Irak donde las fuerzas locales puedan evitar por sí solas un retorno del EI y asegurar "la soberanía de Irak sin ayuda externa", aseveró.

"El camino ha sido difícil, el sacrificio ha sido grande, pero el avance ha sido significativo", afirmó el general, que también dijo que se mantendría una presencia limitada en Siria para luchar contra el EI.

El Pentágono situaba a fines de 2019 en 5.200 los soldados estadounidenses estacionados en Irak, siendo la mayor parte del contingente de 7.500 efectivos de la coalición internacional en ese país.

Un alto funcionario del gobierno dijo que Trump también anunciará próximamente un retiro de tropas en Afganistán, donde Estados Unidos mantiene 8.600 soldados, en virtud de un acuerdo bilateral firmado en febrero con los talibanes.

Trump, que se encuentra rezagado en las encuestas que encabeza su rival demócrata, Joe Biden, ha intentado cumplir su promesa de acabar con la participación de Estados Unidos en guerras extranjeras y traer de vuelta a los militares.

Durante un mitín de campaña en Carolina del Norte, Trump reiteró el martes su promesa de poner fin a la participación de Estados Unidos en "guerras interminables".

"Estamos trayendo a nuestras tropas a casa desde todos estos lugares lejanos", dijo. "Gastamos miles de millones de dólares y ¿qué obtuvimos?", inquirió. Y agrego: "Biden votó por la guerra en Irak".

Estados Unidos vs. Irán

El año pasado, las fuerzas de Estados Unidos, su embajada en Bagdad y convoyes de logística fueron blanco de decenas de ataques con misiles con un saldo de al menos seis militares muertos: tres estadounidenses, un británico y dos iraquíes.

Funcionarios estadounidenses atribuyen la violencia a facciones cercanas a Teherán, que, como enemigo de Washington de larga data, exige que las tropas de Estados Unidos abandonen el Medio Oriente.

Nuevamente el martes, un convoy que se dirigía a una base iraquí que alberga tropas estadounidenses fue blanco de una bomba, dejando un muerto iraquí.

Las tensiones entre Washington y Teherán se intensificaron en enero del 2020 después de que fuerzas estadounidenses eliminaran al poderoso general iraní Qasem Soleimani y al iraquí Abu Mehdi al Muhandis, líder operativo de Hachd al-Chaabi, una coalición paramilitar proiraní.

Ese incidente suscitó temores de un conflicto abierto entre Irán y Estados Unidos.

En ese contexto, los diputados chiítas iraquíes votaron para expulsar a los soldados extranjeros del país, incluidos los estadounidenses.

Durante conversaciones en agosto en Washington con el primer ministro iraquí, Mustafa al Kazimi, Trump volvió a mencionar un retiro militar de Irak, pero fue vago sobre su alcance y el comunicado posterior dio cuenta de un "redespliegue" de las fuerzas estadounidenses.

Estados Unidos ha intensificado su presencia en los últimos meses en otros países de la región donde tiene bases militares, como Arabia Saudí y Kuwait, para mantener su presión sobre Irán.

Pese a que Trump a menudo dice disfrutar de un fuerte apoyo dentro de las fuerzas armadas y promociona un aumento de los fondos para el Pentágono, su mandato estuvo marcado por frecuentes desacuerdos con los militares.

El exsecretario de Defensa Jim Mattis dio un portazo en diciembre del 2018, criticando en particular la estrategia diplomática de Trump, mientras que el actual titular de la cartera, Mark Esper, así como el jefe del Estado Mayor Conjunto, Mark Milley, han tenido diferencias con el mandatario por cuestiones políticas.