AFP. 9 mayo
El buque de carga Wise Honesten una fotografía facilitada por la Oficina del Fiscal Federal para el Distrito Sur de Nueva York. Foto: AFP
El buque de carga Wise Honesten una fotografía facilitada por la Oficina del Fiscal Federal para el Distrito Sur de Nueva York. Foto: AFP

Washington y Seúl. Estados Unidos anunció este jueves la incautación de un carguero norcoreano, en una nueva escalada de tensiones luego de que Pionyang disparó al menos dos misiles, y el presidente Donald Trump se preguntó abiertamente sobre la voluntad de Kim Jong Un de negociar con seriedad sobre la desnuclearización de la península.

El lanzamiento de los proyectiles –identificados como misiles de corto alcance por el Ejército surcoreano–, coincidió con la visita a Seúl de un enviado de Estados Unidos para intentar desbloquear las negociaciones sobre la crisis nuclear entre Washington y Pionyang.

Este viernes (hora de la península), la agencia oficial norcoreana KCNA informó de que el líder del país, Kim Jong Un, ordenó un ensayo de “ataque de largo alcance”.

“En el puesto de comando, el líder supremo Kim Jong Un fue informado sobre un plan de ensayo de ataque de varios medios de ataque de largo alcance y dio la orden de realizar el ejercicio”, agregó.

En Nueva York, fiscales federales anunciaron que el Wise Honest –una mole de 17.000 toneladas, uno de los cargueros norcoreanos más pesados, según Estados Unidos– incautado por violar las sanciones internacionales al exportar carbón e importar maquinaria.

En la Casa Blanca, Trump dijo que observa el lanzamiento de cohetes “muy seriamente” y deploró este paso dado por Corea del Norte."Eran misiles más pequeños, misiles de corto alcance. Nadie está contento con eso", expresó.

“La relación continúa. Pero veremos qué pasa. Sé que quieren negociar, hablan de negociar. Pero no pienso que estén listos para negociar”, comentó.

Kim Jong Un compartió con militares norcoreanos, según se ve en un programa informativo transmitido este jueves 9 de mayo del 2019 en Seúl, Corea del Norte.
Kim Jong Un compartió con militares norcoreanos, según se ve en un programa informativo transmitido este jueves 9 de mayo del 2019 en Seúl, Corea del Norte.

Pero las conversaciones se estancaron tras el fracaso de un segundo encuentro entre ambos en febrero en Hanói. Entonces, Kim pidió infructuosamente que se levantaran las sanciones que padece su país, a cambio de iniciar una desnuclearización que el mandatario estadounidense consideró demasiado tímida.

Vuelta a los misiles

El lanzamiento del jueves se produjo además días después de que Corea del Norte llevó a cabo un ejercicio militar y lanzó varios proyectiles el sábado, entre ellos uno de corto alcance.

Corea del Norte “disparó lo que podrían ser dos misiles de corto alcance” desde Kusong, en la provincia de Pyongan del Norte, indicó este jueves el jefe del Estado mayor surcoreano en un comunicado, corrigiendo una primera afirmación de que el lanzamiento provenía de la base de misiles Sino-ri, a 75 kilómetros al noroeste de la capital.

Agregó que los cohetes, que recorrieron 270 y 420 kilómetros, son objeto de análisis por parte de militares surcoreanos y de sus aliados estadounidenses.

El último comunicado de KCNA no especificó qué tipo de arma se disparó, y evitó usar las palabras “misil”, “cohete” o “proyectil”.

“El exitoso ensayo de despliegue y ataque, planificado para examinar la habilidad de reacción rápida de las unidades de defensa [...] mostró el poderío de las unidades, que estaban totalmente preparadas para llevar a cabo de forma competente cualquier operación y combate”, señaló KCNA.

Fue el primer lanzamiento de misiles de Pionyang desde noviembre del 2017, poco antes de una reducción de tensiones que llevó a la cumbre histórica de Kim y Trump.

El buque norcoreano Wise Honest anclado en un puerto desconocido, según esta imagen difundida por el Departamento de Justicia estadounidense.
El buque norcoreano Wise Honest anclado en un puerto desconocido, según esta imagen difundida por el Departamento de Justicia estadounidense.

Estos disparos ocurren horas después de que el enviado especial de Estados Unidos para Corea del Norte, Stephen Biegun, llegó el miércoles por la noche a Seúl para mantener conversaciones con representantes surcoreanos sobre el enfoque que se debe adoptar en las negociaciones nucleares con Pionyang.

Es la primera visita de Biegun a Seúl desde la cumbre presidencial de Hanói.

Intención de Kim

El presidente surcoreano, Moon Jae-in, dijo que su vecino del Norte estaba “muy molesto” porque la cumbre de Hanói terminó sin acuerdo y que su última postura tenía un “elemento de protesta” y “de presión para redirigir las conversaciones nucleares en la dirección que desea”.

Pero señaló: “Cualesquiera que hayan sido las intenciones de Corea del Norte, advertimos de que podría hacer que las negociaciones sean más difíciles”.

Biegun se entrevistó con su homólogo surcoreano, Lee Do-hoon, este jueves, durante un desayuno, pero su agenda política completa no fue divulgada. Se sabe que el emisario estadounidense prevé entrevistarse el viernes con los ministros surcoreanos de Relaciones Exteriores y de Reunificación.

Surcoreanos observaron este jueves 9 de mayo del 2019, en Seúl, grabaciones de lanzamientos de misiles norcoreanos.
Surcoreanos observaron este jueves 9 de mayo del 2019, en Seúl, grabaciones de lanzamientos de misiles norcoreanos.

Los dos países aliados –Washington tiene 28.500 efectivos militares desplegados en el Sur, para hacer frente a las eventuales amenazas de su vecino del Norte– trabajan juntos en la estrategia negociadora ante Pionyang.

Con el disparo de este jueves, “Corea del Norte está enviando un claro mensaje de que no se contentará con una ayuda humanitaria” procedente de Seúl, según Hong Min, investigador del estatal Instituto Coreano para la Unificación Nacional.

El régimen comunista “está diciendo: ‘queremos garantías de seguridad a cambio de un proceso de desnuclearización’”, agregó.

A inicios de la semana pasada, Pionyang previno a Estados Unidos de un “resultado indeseable” si no ajustaba su posición para finales de año, después de tres meses de parálisis en las negociaciones sobre el programa balístico y nuclear de Corea del Norte.

Estados Unidos insiste en que las sanciones solo se levantarán después de que Corea del Norte haya eliminado completamente sus programas armamentísticos.