AP.   20 febrero
El papa Juan Pablo II amonestó a Ernesto Cardenal durante la ceremonia de bienvenida en el aeropuerto de Managua, el 4 de marzo de 1983. El momento lo presenció Daniel Ortega, líder de la Junta de Gobierno.

Managua. El poeta y sacerdote nicaragüense Ernesto Cardenal, dado de alta este miércoles tras dos semanas de hospitalización, agradeció al papa Francisco por haber levantado una sanción impuesta en 1983 y que le impedía realizar actividades pastorales por su compromiso con los sandinistas durante la revolución.

El escritor fue internado de urgencia el 4 de febrero por una infección en la vesícula que le provocó otras dolencias. Sin embargo, los médicos ya le dieron de alta.

“El padre ya está en su casa otra vez, sin antibióticos ni oxígeno, y aunque siempre está muy débil esperamos que siga recuperándose”, dijo a The Associated Press Luz Marina Acosta, asistente de Cardenal de 94 años.

Acosta reveló que Cardenal le envió una carta a Francisco agradeciéndole por haber suspendido la prohibición “a divinis”, impuesta en 1983 por el entonces papa Juan Pablo II con el argumento de que no debía ocupar “cargos políticos”. El religioso fue ministro de Cultura durante el primer gobierno sandinista.

El famoso escritor, cuatro veces nominado al Nobel de Literatura, le había pedido al papa suspender la prohibición. Recibió la noticia el pasado sábado en su lecho de enfermo, de manos del nuncio apostólico en Managua, Waldemar Stanislaw Sommertag, con quien el domingo concelebró una misa en la habitación del hospital.

El anuncio apostólico en Nicaragua, Stanislaw Waldemar Sommertag, celebró una misa -el domingo 17 de febrero del 2019- en el hospital donde está internado el poeta y sacerdote Ernesto Cardenal.

“Muy querido papa Francisco. Acabamos de tener el emocionante evento de la concelebración de la misa junto con el Nuncio entre nosotros. Aprovecho también para agradecerle su bendición, la que recibo amorosamente”, expresó el poeta en su misiva.

Según lo confirmó un comunicado de la Nunciatura Apostólica, durante 35 años Ernesto Cardenal se abstuvo de realizar actividades pastorales y “había abandonado desde hace muchos años todo compromiso político".

La misma prohibición se le aplicó también al entonces canciller Miguel D’Escoto y al ministro de Educación, Fernando Cardenal, hermano del poeta. A ambos sacerdotes, ya fallecidos, se les retiró la sanción años más tarde.

Ernesto Cardenal fundó en 1966 una comunidad de poetas y pintores campesinos en el archipiélago de Solentiname, en el Gran Lago de Nicaragua, desde donde salieron también guerrilleros que combatieron contra la dictadura de Anastasio Somoza.

En el 2007, tras el retorno al poder de los sandinistas, Cardenal se convirtió en un fuerte crítico del gobierno de Daniel Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, a quienes acusa de haber instalado “una dictadura”.