Conflictos

El apocalíptico precio de la victoria ucraniana en Irpin

Irpin solía ser una elegante ciudad residencial en los bosques al noroeste de Kiev, pero resistió al avance de las tropas rusas y quedó destruida

Los últimos sobrevivientes en las ruinas de Irpin solo tienen una palabra para describir a los rusos que se retiraron tras una de las batallas clave de la guerra en Ucrania. “¡Fascistas!”, dice Bogdan, de 58 años, mientras pasea al perro con un amigo en el centro desierto de la ciudad que por primera vez en un mes no ha sido objeto de bombardeos. Su amigo asiente con la cabeza.

“Cada 20 0 30 segundos escuchábamos disparos de morteros. Y así todo el día, Solo destrucción”, explica este trabajador de la construcción a los periodistas de la AFP que llegaron a Irpin el sábado.

Irpin solía ser una elegante ciudad residencial en los bosques de pino al noroeste de Kiev. Pero resistió al avance de las tropas rusas, hasta convertirse en el lugar más cercano a Kiev, a unos 20 kilómetros, al que llegaron las fuerzas del Kremlin en su invasión de Ucrania.

La ciudad de parques arbolados pagó un alto precio por los combates y sus calles quedaron regadas de cadáveres. Volvió bajo control ucraniano, luego de que las fuerzas rusas se retiraran con rapidez de los alrededores de la capital.

Ahora se parece más a Alepo en Siria o Grozny en Chechenia, dos ciudades devastadas por bombardeos rusos. Casi ningún edificio escapó indemne de los combates. Los bombardeos han dejado agujeros y otros destrozos en los modernos bloques de apartamentos de colores pastel.

Las neblinosas calles se encuentran extrañamente vacías, en un escenario de autos con los vidrios destrozados por las balas y donde solo se escucha el ladrido de los perros vagabundos. “Es el apocalipsis”, dice un soldado ucraniano que hace auto-stop para cruzar la ciudad.

Irpin encarnó todos los horrores de la guerra en los primeros días de la invasión lanzada por el presidente ruso Vladimir Putin para “desmilitarizar y desnazificar” Ucrania, según sus palabras. Las imágenes de una familia aniquilada por un obús cuando intentaba huir y de miles de personas refugiadas bajo un puente destrozado recorrieron el mundo.

En las últimas tres semanas ha sido inaccesible para la prensa, luego de la muerte de un periodista estadounidense, ya que las autoridades ucranianos aseguraban que era muy peligrosa. Ahora, cerca de un cartel en el centro de la ciudad que dice “I love Irpin” con un corazón rojo, el puñado de habitantes que permaneció cuenta cómo sobrevivió más de un mes de incesantes bombardeos.

“Nos escondimos en el sótano. Disparaban cohetes Grad, obuses y proyectiles de blindados”, afirma Bogdan, que no quiere relevar su apellido. “Con mi mujer quedamos bajo fuego de mortero dos veces. Pero estamos bien, vivos”, agrega.

Mientras vagabundea por una calle cortada por bloques de cemento quemados, Viktor Kucheruk pide cigarrillos. “Apenas escuchábamos un disparo, corríamos de inmediato a nuestros refugios”, explica este hombre de 51 años.

“Las lámparas caían por la explosiones. Nos sentábamos en un rincón de la casa durante los bombardeos, en la parte en la que los muros eran más gruesos”, dice. Un nuevo proyecto de viviendas con un gran cartel que dice “Irpin, Ciudad Rica” tiene huellas de los bombardeos y dos de los apartamentos están totalmente destrozados.

En los parques de juegos de los niños hay monopatines abandonados cubiertos de escombros. Los socorristas aún trabajan para recuperar los cuerpos y colocarlos en bolsas para transportar cadáveres, antes de llevarlos al puente destrozado que une la ciudad con Kiev.

El propio puente está repleto de decenas de autos quemados y con marcas de disparos, que los socorristas intentan retirar del lugar.

En los últimos días las fuerzas ucranianas “liberaron” una serie de ciudades y pueblos ocupados por los rusos cerca de la capital, luego de que Rusia anunciase que disminuiría su ofensiva sobre Kiev. La retirada rusa de esta zona parece ahora más veloz. El presidente ucraniano Volodimir Zelenski afirmó que Moscú está consolidando sus tropas para un asalto en el este y el sur del país.

Los periodistas de la AFP contaron por lo menos 13 vehículos blindados rusos destruidos alrededor del pueblo de Dmytrivka, cinco kilómetros al sudoeste de Irpin. También observaron al menos tres cuerpos de soldados rusos en un convoy de ocho tanques y blindados de transporte de tropas destruidos.

En Irpin, donde las autoridades dicen que murieron al menos 200 civiles, los habitantes matizan el éxito de Ucrania en esta batalla. “Recapturamos Irpin, recapturamos un montón de cosas, pero la guerra no terminó”, dice Bogdan.

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