AP. 9 septiembre
Soldados revisaban los documentos de identidad de varios hombres durante una redada en Tegucigalpa, en agosto del 2019.
Soldados revisaban los documentos de identidad de varios hombres durante una redada en Tegucigalpa, en agosto del 2019.

Tegucigalpa. Casi 80.000 personas han muerto en Honduras en los últimos 17 años o, lo que es lo mismo, 12 cada día, dijo el lunes el comisionado nacional de Derechos Humanos, para quien la cifra es significativa pues en el país no existe ningún conflicto bélico

“Las prácticas dañinas y antidemocráticas como el odio, intolerancia y confrontación entre hermanos han penetrado la familia hondureña y hay una víctima mortal cada 116 minutos o 12 cada día”, aseguró el defensor del pueblo, Roberto Herrera.

Informó de que entre el 2002 y junio del 2019, al menos 79.400 personas perdieron la vida de manera violenta.

"Esos son datos conservadores", afirmó a The Associated Press el analista político Raúl Pineda Alvarado.

En Honduras no existen cifras oficiales exactas, aseguró, “porque no impera un modelo republicano, donde los poderes están separados, y quienes aplican la ley a los delincuentes están sujetos a la decisión política del Poder Ejecutivo”.

El presidente Juan Orlando Hernández hace frente a una grave crisis de credibilidad desde que la Corte Suprema permitió su reelección en el 2016, prohibida por la Constitución. Hernández controla todas las instituciones del Estado, incluso las Fuerzas Armadas y la Policía, según la oposición política.

En su informe mundial de este año, Human Rights Watch destacó que los delitos violentos son un “problema generalizado” en Honduras, que presenta una de las tasas de homicidios más altas del mundo a pesar de que se ha reducido en los últimos cinco años.

La tasa actual es de 40 muertos por cada 100.000 habitantes; en 2012 era de 86, según información oficial.

A pesar de esta disminución, en lo que va del 2019 se han registrado unas 41 masacres con 144 víctimas mortales, informó el Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma, un aumento de 32,3% con respecto al mismo periodo del año pasado. El gobierno atribuye el fenómeno a las pandillas que controlan buena parte del territorio del país.

Impunidad generalizada

La actuación del Poder Judicial y la Policía, dos instituciones donde la corrupción y los abusos son generalizados, sigue siendo en gran medida ineficaz, afirmó Human Rights Watch. En general, los delitos y las violaciones a los derechos humanos quedan impunes.

La impunidad en Honduras es de 96%, de acuerdo con el gobierno. Solo el 4% de los delitos recibe sanción.

Una advertencia en la entrada de un establecimiento comercial en Tegucigalpa.
Una advertencia en la entrada de un establecimiento comercial en Tegucigalpa.

En el país, la violencia es palpable en diversos ámbitos. En el 2017, por ejemplo, la reelección de Hernández generó una ola de protestas que fueron reprimidas y provocaron la muerte de 22 civiles y un policía, y la detención de más de 1.300 personas.

“Es el sistema el que genera la criminalidad porque quien viola la ley no es rehabilitado y las 28 cárceles permanecen en poder de los reos por medio de un autogobierno con las autoridades”, añadió Pineda Alvarado. “En esos recintos abundan los narcotraficantes, pandilleros y criminales”.

Por Honduras pasan cada año más de 100 toneladas de cocaína procedentes de Suramérica con destino a Estados Unidos, de acuerdo con datos de la Embajada estadounidense en Tegucigalpa.