AFP . 20 octubre
Los kurdos observan cómo un vehículo militar estadounidense conduce en una carretera después de que las fuerzas estadounidenses se retiraran de su base en la ciudad de Tal Tamr, en el norte de Siria, este 20 de octubre del 2019. Foto: AFP
Los kurdos observan cómo un vehículo militar estadounidense conduce en una carretera después de que las fuerzas estadounidenses se retiraran de su base en la ciudad de Tal Tamr, en el norte de Siria, este 20 de octubre del 2019. Foto: AFP

Tal Tamr, Siria. Los combatientes kurdos abandonaron este domingo la ciudad fronteriza siria de Ras al–Aín, sitiada por las fuerzas de Ankara, el primer repliegue desde el acuerdo de tregua en el noreste de Siria, negociado por Washington y el cual expira el martes.

El alto el fuego de 120 horas anunciado el jueves anterior prevé la suspensión de la ofensiva lanzada el 9 de octubre por Turquía, para permitir la retirada de las zonas fronterizas de los combatientes kurdos de las Unidades de Protección Popular (YPG) y el establecimiento de una “zona de seguridad” de 32 kilómetros de ancho en territorio sirio a lo largo de la frontera.

Por la mañana, las fuerzas estadounidenses confirmaron el abandono de su base de Serrin —la mayor del norte de Siria y cerca de la ciudad de Kobane— en el marco de la retirada anunciada semanas atrás de unos 1.000 militares, repliegue que fue explotado por Turquía para lanzar su ofensiva.

Desde Ankara, el ministerio de Defensa turco confirmó en un comunicado la retirada, diciendo que un “convoy de 86 vehículos” salió de Ras al–Aín “hacia Tal Tamr”.

En las afueras de Ras al–Aín un reportero de la AFP confirmó la salida de un convoy kurdo que transportaba combatientes —pero también heridos y cadáveres— de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), dominadas por las YPG.

Más de 50 vehículos, incluidas ambulancias, abandonaron el hospital de la ciudad, indicó el reportero, quien precisó que luego del repliegue se vieron llamas en el hospital.

A pocos metros del hospital, Walid Azza, líder de un grupo sirio proturco, dijo a la AFP que recibió información sobre "una operación de retirada total" de los kurdos.

No fue posible confirmar de inmediato si habría un repliegue total. Una fuente kurda simplemente evocó un "plan de retirada".

El convoy llegó a Tal Tamr, más al sur, donde los residentes reunidos en la plaza principal le dieron la bienvenida con pancartas de apoyo.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH, que cuenta con gran cantidad de informantes en Siria) indicó previamente que 41 cadáveres —28 de combatientes de las FDS y 13 civiles— se encontraban en el único hospital de la ciudad o en cementerios temporales.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, manifestó que “el alto el fuego se mantiene” y el secretario de Defensa, Mark Esper, precisó que “hubo enfrentamientos menores que terminaron rápidamente" y agregó que "los kurdos se están replegando a nuevas posiciones”.

El OSDH mencionó que de acuerdo a sus informaciones la tregua está marcada por combates esporádicos y bombardeos en el oeste y noroeste de Ras al–Aín.

Es la primera vez que los combatientes de las FDS dejan esa ciudad.

Retiro estadounidense

Entretanto, también este domingo, más de 70 vehículos blindados con bandera estadounidense, cargados de material militar y escoltados por helicópteros, circularon por la carretera internacional, cerca de la localidad de Tal Tamr, constató un reportero de la AFP.

Según el OSDH, el convoy se retiró de la base de Sarrin y se dirigió hacia la provincia de Hasaké, ubicada más al este.

Estos últimos días, los estadounidenses abandonaron otras tres bases, entre ellas una en Manbij y otra situada también cerca de Kobane, cerca de la frontera sirio–turca.

Ahora, todas las bases en las provincias de Raqa y Alepo "están vacías de toda presencia militar estadounidense", dijo el director del OSDH, Rami Abdel Rahmanel.

Ankara califica de "terroristas" a las milicias kurdas sirias por sus vínculos con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), que libra una guerrilla sangrienta en Turquía desde 1984.

Según el OSDH, la ofensiva ha dejado 114 civiles muertos y más de 300.000 desplazados y en los combates y bombardeos han muerto también 256 miembros de las FDS y 196 combatientes proturcos.

La ofensiva turca abrió un nuevo fuente en el conflicto sirio que comenzó desde el 2011.