Conflictos

Argelia implica a Israel en supuesto plan para desestabilizarla

Ve la normalización de relaciones entre Marruecos y el Estado hebreo como una amenaza a su seguridad

Argel. Argelia denunció el sábado “maniobras extranjeras” de supuesta desestabilización en su contra y mencionó a Israel, tras el reconocimiento por Estados Unidos de la soberanía de Marruecos sobre el Sahara Occidental, en contrapartida de una normalización de relaciones de Rabat con Israel.

“Hay maniobras extranjeras que quieren desestabilizar a Argelia. Hay ahora una voluntad de la entidad sionista (Israel) de acercarse a nuestras fronteras” afirmó el primer ministro, Abdelaziz Djerad, en la primera reacción de su país a la decisión de Washington.

El sorprendente anuncio del jueves del presidente saliente de Estados Unidos, Donald Trump, de reconocer la soberanía marroquí en la disputada excolonia española, a cambio de que Rabat se comprometiera a normalizar sus relaciones con Israel, generó rechazo entre los independentistas del Frente Polisario, apoyados por Argelia.

Este sábado el embajador estadounidense en Rabat, David Fischer, presentó "un nuevo mapa oficial" de Marruecos que incluye el territorio en disputa.

El mapa, que integra el conjunto del territorio desértico que se disputan desde hace décadas Marruecos y el Frente Polisario, “será presentado al rey Mohamed VI” que “con su sabiduría y previsión ha reconocido a Israel”, añadió el diplomático durante una breve ceremonia.

“El conflicto del Sahara Occidental es una cuestión de descolonización que solo puede resolverse mediante la aplicación del derecho internacional”, reafirmó en un comunicado el Ministerio de Asuntos Exteriores argelino, al tiempo que destacó que la decisión estadounidense no tiene “efecto jurídico”.

El Frente Polisario se declaró "en estado de guerra de legítima defensa" desde que el 13 de noviembre Marruecos desplegó sus tropas en el extremo sur del territorio, con el objetivo de expulsar a un grupo de activistas independentistas saharauis que bloqueaban la única carretera que conecta con Mauritania.

La cuestión del estatus del Sahara Occidental, al que la ONU sigue considerado un “territorio no autónomo”, a falta de una solución definitiva, opone desde hace décadas a Marruecos y a los independentistas saharauis.

El Frente Polisario reclama un referendo de autodeterminación, previsto por la ONU, en tanto que Marruecos -que controla dos tercios del territorio- propone un plan de autonomía bajo su soberanía.

Las negociaciones dirigidas por Naciones Unidas, en las que participan el Frente Polisario y Marruecos junto con Argelia y Mauritania como observadores, están estancadas desde marzo del 2019.

Denuncia de amenaza

“El acercamiento entre Marruecos e Israel abre la vía, si no se ha hecho ya, a una ayuda israelí en beneficio del Ejército marroquí en numerosos ámbitos, incluyendo algunos particularmente peligrosos: vigilancia electrónica, vigilancia del cielo, drones, espionaje, manipulación de Internet”, consideró el periodista y analista argelino Abed Charef.

Para el politólogo Mansour Kedidir, esa presencia se parecería a una "provocación" y a una "manifestación belicista del vecino marroquí".

En su número de diciembre, la influyente revista del Ejército Nacional Popular (ENP), El Djeich, instó a los argelinos a “estar preparados” frente a “amenazas inminentes”.

Su editorial dio cuenta de “la degradación de la situación regional a lo largo de nuestra franja fronteriza y (de) la amenaza que suponen ciertas partes enemigas para la seguridad de la región en los últimos tiempos”.

Según la publicación, Argelia estaría "obligada" a asumir sus "obligaciones regionales impuestas por su papel central".

Desde su independencia, Argelia defiende "el derecho de los pueblos a la determinación", en particular el de los saharauis y de los palestinos.

Para cumplir con sus “obligaciones regionales”, Argelia aprobó por referendo, en noviembre, una enmienda constitucional que revisa la doctrina de su Ejército, el más poderoso del Magreb.

Según esta, el Ejército podrá efectuar misiones de mantenimiento de la paz fuera del territorio argelino.

Con todo, esto no tiene por qué ocurrir, señaló Mansour Kedidir, puesto que “la administración (del presidente electo) Joe Biden no puede violar las resoluciones de Naciones Unidas sobre este caso”.

Precisamente, la ONU aseguró que su posición seguía siendo la misma después del anuncio de Trump.

Según el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, “la solución del asunto aún puede encontrarse en las bases marcadas por las resoluciones del Consejo de Seguridad”.

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