AFP. 18 febrero
Un miembro de las Fuerzas de Defensa de Siria hace guardia desde un edificio en la ciudad de Baghuz, en Siria. Foto: AFP
Un miembro de las Fuerzas de Defensa de Siria hace guardia desde un edificio en la ciudad de Baghuz, en Siria. Foto: AFP

Baghuz. Los yihadistas del grupo Estado islámico (EI) atrincherados en su último reducto en el este de Siria no tienen más opción que la “capitulación”, advirtió este lunes una alianza kurdo-árabe apoyada por Estados Unidos, a la ofensiva contra el último trozo del “califato”.

Esta advertencia tuvo lugar mientras los ministros europeos de Relaciones Exteriores se reunían en Bruselas para discutir sobre el caso sirio, y coincidiendo con el llamado del presidente estadounidense Donald Trump a repatriar a los extranjeros (europeos) que hayan adherido al EI y retenidos por la fuerza kurdo-árabe.

El general Joseph Votel, jefe de las fuerzas estadounidenses en Oriente Medio, de gira por la región, efectuó este lunes una breve visita a Siria, donde se encontró con funcionarios kurdos.

En su apogeo, EI atrajo a miles de europeos, norteamericanos y asiáticos, entre otros combatientes extranjeros, que se instalaron en las regiones conquistadas por la organización radical en el 2014, a caballo entre Siria e Irak.

La ofensiva está ahora por terminar. Los yihadistas están atrincherados en un último sector de medio kilómetro cuadrado en Baghuz, en el este de Siria.

En Baghuz, unos pocos yihadistas defienden con obstinación lo poco que queda del "califato" del Estado Islámico (EI), ante la ofensiva de las Fuerzas democráticas sirias (FDS).

Los yihadistas plantaron un océano de minas y cavaron túneles para esconderse. Además, lanzan regularmente ataques kamikazes.

Desde una posición de las FDS cerca del frente, una periodista de la AFP pudo observar el lunes el trozo de territorio que queda aún en manos de EI: unas personas desplazándose entre carpas blancas, entre ellas una mujer vestida de negro y hombres enmascarados.

"Ven a esa gente que se desplaza detrás del camión cisterna. No está claro si se trata de combatientes o de civiles", dijo un militante de las FDS.

Atrincherados en su mayoría en túneles, bajo una gran cantidad de minas, los yihadistas impiden la salida de centenares de civiles transformados en "escudos humanos", según las FDS y la coalición internacional dirigida por Estados Unidos.

Según una fuente cercana a estas operaciones militares, “centenares” de yihadistas habrían pedido ser transferidos a la provincia de Idlib, en manos de otro grupo yihadista en el noroeste de Siria, con la escolta de los últimos civiles presentes que les servirían de “escudos humanos”.

Esta propuesta fue rechazada, según este fuente, y ello fue confirmado por el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH). Sin embargo, la AFP no pudo verificar estas informaciones ante un alto responsable kurdo.

De acuerdo con una fuente de las FDS, se descarta “cualquier negociación” con los yihadistas.

Sin embargo, tras sufrir múltiples ofensivas, su territorio se ha reducido a una mínima expresión, y centenares de yihadistas extranjeros han sido detenidos por las FDS.

La administración semiautónoma kurda rechaza juzgar a los extranjeros y reclama que sean reenviados a sus países de origen. Pero las potencias occidentales se muestran globalmente reticentes, dada la hostilidad a ello de parte de la opinión pública.

Rechazo a petición de Trump

Este lunes en Bruselas, los ministros de Exteriores de la UE conversaban sobre los "últimos acontecimientos" en Siria, según la agenda del día.

La reunión tiene lugar un día después de las críticas de Trump contra los países europeos, a los que insta a repatriar a sus ciudadanos.

"Estados Unidos pide a Gran Bretaña, Francia, Alemania y otros aliados europeos que repatrien a más de 800 combatientes del EI que capturamos en Siria para que sean juzgados", declaró Trump el domingo.

"No hay alternativa (...) Estados Unidos no quiere que estos combatientes del EI se diseminen por Europa", insistió.

El Reino Unido rechazó este llamado, al considerar el lunes que los yihadistas extranjeros deberán ser juzgados "en la región donde los crímenes fueron cometidos". París, Bruselas y Berlín habían reaccionado desde el domingo.

El ministro de Relaciones Exteriores alemán consideró que sería "extremadamente difícil" organizar una repatriación de ciudadanos europeos retenidos en Siria tras formar parte del EI, como lo exige Trump.

Un regreso solo podría ser posible si "podemos garantizar que estas personas puedan ser inmediatamente presentadas ante un tribunal y que sean puestas bajo detención", declaró Heiko Maas el domingo por la noche a la primera cadena de televisión alemana ARD.

El tema es sensible, pues Trump anunció que retirará a sus 2.000 soldados de Siria, cuando la vecina Turquía multiplica las amenazas de intervención.

Turquía considera “terroristas” a las fuerzas kurdas de Siria, y las califica de rama siria del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), que libra una sangrienta guerrilla en el Estado turco desde 1984.