AFP.   21 diciembre, 2017
Policías y personal de emergencia acuden a la escena en la que un automóvil atropelló a peatones en la calle Flinders de Melbourne, el 21 de diciembre del 2017.

Melbourne. Un automóvil embistió deliberadamente este jueves a peatones en Melbourne, la segunda ciudad más grande de Australia, hiriendo a casi una veintena de personas, en un caso en el que la policía descartó de momento vínculos terroristas.

El conductor del vehículo “atropelló a un cierto número de peatones” en un punto muy concurrido del centro de esta ciudad del sudeste de Australia, informó la Policía.

“En base a lo que hemos visto, creemos que es un acto deliberado. Se desconocen las motivaciones”, dijo a la prensa el comandante de policía Russell Barrett.

La Policía del estado de Victoria detuvo al conductor, un australiano de 32 años y origen afgano, conocido por los servicios policiales por delitos de tránsito y “agresiones menores”, así como por tener problemas mentales y consumir estupefacientes.

El conductor “tiene un historial de problemas de drogas y de salud mental (...) Por ahora no tenemos ninguna prueba ni ninguna información que indique un vínculo con el terrorismo” o el extremismo, dijo el comisario en jefe Shane Patton a la prensa en Melbourne.

Un segundo hombre fue detenido.

El primer ministro del estado de Victoria, Daniel Andrews, se refirió al atropello como un “acto maléfico, cobarde y deliberado”. El balance es de 19 heridos, cuatro de ellos en estado grave, indicó.

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El canal de televisión Sky News Australia afirmó que un niño de corta edad con una herida en la cabeza había sido hospitalizado en estado grave.

La televisión explicó, citando a testigos, que un Suzuki Grand Vitara con dos hombres en su interior embistió a la multitud y no dio señales de haber intentado reducir la velocidad.

La Policía pidió a través de Twitter a los testigos que suban a un sitio en Internet las imágenes de que puedan disponer para ayudarlos con la investigación.

Una testigo, identificada como Sue, relató a la emisora de radio 3AW de Melbourne que había oído gritos antes de ver cómo la “gente salía despedida por todos lados”.

“Oímos un ruido y, cuando miramos a la izquierda, vimos un coche blanco que atropellaba a todo el mundo”, explicó. “La gente salía despedida por todos lados. Oímos ‘pum, pum’. La gente corría por todas partes”, añadió.

Otro testigo, John, dijo a ABC Radio Melbourne que vio un “vehículo deportivo que se aproximaba a gran velocidad”. “Solo escuché la colisión con la gente con bolsas y lo que parecían carritos de la compra, espero que no fueran coches de niños”, narró.

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“Nunca vi nada como esto antes y no he parado de temblar”, reconoció.

El atropelló se produjo casi un año después de que en enero un vehículo embistiera deliberadamente a una multitud en el centro de Melbourne matando a seis personas.

El ataque, que no tenía vínculos terroristas, provocó impacto entre los australianos.

El gobierno australiano ha empezado a preocuparse más por el extremismo local y, según las autoridades, en los últimos años se evitaron 13 atentados en territorio australiano.

En agosto, el Ejecutivo desveló una estrategia dirigida a evitar los atentados con vehículos en espacios públicos concurridos, después de los ataques en ciudades europeas como Barcelona (agosto del 2017), Londres (junio del 2017) y Berlín (diciembre del 2016).

El más mortífero de todos ellos fue en Niza (sureste de Francia) en el 2016, cuando el tunecino Mohamed Lahouaiej-Bouhlel, de 31 años, embistió con un camión durante las celebraciones del 14 de julio, matando a 86 personas.

La guía del gobierno australiano, destinada a los organizadores de eventos y a las autoridades locales, ofrece consejos para evaluar la vulnerabilidad de los sitios, incluyendo ataques con automóviles, y para mejorar la protección.

Entre las medidas tomadas se incluyeron opciones disuasivas como vallas o cámaras de vigilancia y otras estrategias como árboles o bolardos para obligar a los coches a reducir la velocidad.

En Melbourne, también se instaló un sistema público de sirenas para advertir a la gente de posibles atentados o de otras amenazadas. Según el periódico Age, las sirenas no se activaron este jueves y la policía tampoco aplicó estrategias de contraterrorismo.