AFP. 7 agosto, 2018
Policías montaban vigilancia en el barrio Monimbó, en Masaya, el sábado 4 de agosto del 2018. Ese día, opositores tenían previsto protestar contra el gobierno de Daniel Ortega.
Policías montaban vigilancia en el barrio Monimbó, en Masaya, el sábado 4 de agosto del 2018. Ese día, opositores tenían previsto protestar contra el gobierno de Daniel Ortega.

Managua. Varias líneas aéreas internacionales redujeron de manera “dramática” sus vuelos a Nicaragua debido a la caída del turismo y la inseguridad que vive el país a raíz las protestas antigubernamentales, informó este martes un dirigente empresarial.

"Las líneas aéreas están dando a conocer una caída dramática de la frecuencia de vuelos que teníamos en el país", indicó el presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Aguerri, tras una actividad en Managua.

La compañía United Airlines informó a sus pasajeros de que debido a la turbulencia política ajustó los horarios de los vuelos a Managua para que lleguen y salgan únicamente de día a partir del 4 de setiembre.

Asimismo, suspenderá los vuelos hacia Managua entre el 21 de agosto y el 3 de setiembre debido a que no pudieron “realizar el cambio” en esas fechas.

La aerolínea estadounidense Spirit, por su parte, redujo el lunes sus viajes a Managua de seis a dos por semana, mientras que Delta Airlines y American Airlines también bajaron sus frecuencias.

“Hay líneas aéreas que ya dejaron de volar y las que iban a volar ya dijeron que no van a volar” a Nicaragua, afirmó Aguerri, entre ellas la española Iberia, que tenía previsto realizar tres escalas semanales en Managua a partir de este año.

“Cada vez va a ser más difícil atraer turistas al país” con la reducción y suspensión de vuelos, lamentó.

La caída se atribuye a las alertas de viaje y la crisis que enfrenta el turismo, el sector de la economía más golpeado por la violencia desatada con las protestas iniciadas el 18 de abril y dejan 317 muertos según organizaciones de derechos humanos y 197 según el gobierno.

La ocupación en los hoteles bajó de 67% a 12%, y más del 80% de los hoteles pequeños y el 30% de los restaurantes cerraron, indicó Aguerri.

Se estima, además, que más de 70.000 personas fueron despedidas por la crisis en la industria turística, que vendía a Nicaragua como el país más seguro y tranquilo de la región.