AFP. 11 septiembre
Un palestino trabajaba en una finca cerca de Bardala, en el territorio ocupado de Cisjordania, este miércoles 11 de setiembre del 2019.
Un palestino trabajaba en una finca cerca de Bardala, en el territorio ocupado de Cisjordania, este miércoles 11 de setiembre del 2019.

Jerusalén. La propuesta del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu de anexar gran parte de Cisjordania si gana las elecciones de la próxima semana recibió el halago de la derecha, peros sus adversarios políticos la consideraron retórica o peligrosa.

Netanyahu anunció que si sigue al frente del gobierno pondrá en marcha un plan para agregar abajo soberanía de Israel la colonias judías -pero no los pueblos y ciudades árabes- situadas en el valle del Jordán.

Su plan de anexión, tan solo una semana antes de las votaciones, recibió el apoyo de los partidos de derecha cercanos a su partido, el Likud, pero sus adversarios políticos lo criticaron.

"¿Por qué hablar de anexión a una semana de las elecciones cuando el gobierno puede decidirla cuando quiera y aplicarla hoy mismo?", dijo Betzalel Smotrich, el actual ministro de Transportes y una de las figuras de la lista Yamina, a la derecha del Likud.

“Netanyahu quiere anexar votos, no el valle del Jordán (...) Fue primer ministro durante 13 años ¿por qué no lo hizo ya?” reaccionó Yair Lapid, del partido centrista Azul-Blanco, favorable a la medida y que está empatado en los sondeos con el Likud.

Para desmarcarse de sus adversarios, el primer ministro quiere movilizar el voto de la derecha nacionalista y de los cerca de 400.000 colonos que viven en la Cisjordania ocupada, consideran los analistas.

Críticas a Netanyahu tras anunciar su intención de anexionar parte de Cisjordania

En los últimos meses e incluso antes de las elecciones de abril -que no lograron desembocar en un gobierno de unión, de ahí las nuevas de setiembre- Netanyahu ya prometió la agregación de las colonias en Cisjordania.

Sin embargo, el martes fue la primera vez que presentó un plan concreto de anexión, criticado de inmediato por los palestinos y los dirigentes del mundo musulmán.

Árabes irritados

Jordania, guardiana de los lugares santos musulmanes situados en Jerusalén Este, advirtió de que esta decisión “arrastrará hacia la violencia toda la región”. Turquía habló, por su parte, de una promesa “racista”.

Arabia Saudí, que está llevando a cabo un acercamiento hacia Israel, habló de una “escalada peligrosa” y pidió una reunión de urgencia de los ministros de Relaciones Exteriores de los 57 miembros de la Organización de la Cooperación Islámica (OCI).

“Este anuncio constituye un desarrollo peligrosos y una nueva agresión israelí que declara su intención de violar el derecho internacional”, declararon los ministros de Relaciones Exteriores de la Liga Árabe.

Un rótulo en hebreo, árabe e inglés en una barricada del Ejército israelí advierte de la prohibición para ingresar en las cercanías de Bardala, Cisjordania.
Un rótulo en hebreo, árabe e inglés en una barricada del Ejército israelí advierte de la prohibición para ingresar en las cercanías de Bardala, Cisjordania.

Por su parte, la Unión Europea consideró que la anexión “mina la perspectiva de una paz sostenible”. “La política de construcción y expansión de las colonias, incluso en Jerusalén Este, es ilegal según el derecho internacional”, declaró este miércoles un portavoz del bloque.

El anuncio de Netanyahu también fue mal acogido por la prensa israelí.

“Las declaraciones arrogantes sobre la anexión de los territorios (...) y la decisión de confiar completamente a un presidente estadounidense en el que ningún líder responsable debería confiar, nada de todos eso permitirá arreglar los auténticos problemas de Israel”, escribió Yediot Aharonoth, el principal periódico del país.

Netanyahu expresó que quiere proceder a la anexión “inmediatamente” después de su posible reelección para aprovechar el “plan de paz” para Oriente Medio que la Casa Blanca quiere presentar después de las elecciones legislativas israelíes.

Pero poco después del anuncio, Donald Trump indicó en Twitter el despido de su asesor de seguridad nacional, John Bolton, considerado como un aliado de Israel y partidario de la línea dura con Irán, igual que Netanyahu.

El primer ministro Benjamín Netanyahu y el entonces asesor de Seguridad Nacional estadounidense, John Bolton, visitaron -el 23 de junio del 2019- un antiguo puesto de observación del Ejército israelí en el valle del Jordán.
El primer ministro Benjamín Netanyahu y el entonces asesor de Seguridad Nacional estadounidense, John Bolton, visitaron -el 23 de junio del 2019- un antiguo puesto de observación del Ejército israelí en el valle del Jordán.

“Trump dejó de cooperar con Netanyahu en el momento más crítico para Netanyahu”, afirmó el comentarista político Ben Caspit en las páginas del periódico Maariv.

La anexión del valle del Jordán tendría “implicaciones para la seguridad, políticas y económicas enormes a largo plazo (...), y afectaría a las relaciones de Israel con el mundo árabe en general y los países del Golfo en particular”, advirtió.

El martes, Netanyahu tuvo que interrumpir un mitin en la ciudad de Ashdod, entre Tel Aviv y la franja de Gaza, por disparos de cohetes del movimiento islamista Hamás que activaron las sirenas de alarma. Los cohetes fueron interceptados por el sistema antimisiles “Cúpula de Hierro” y no provocaron daños.

El Ejército israelí anunció bombardeos este miércoles en represalia, contra dos posiciones militares de Hamás en Gaza.