
Washington. AFP. Los insurgentes que combaten a las fuerzas estadounidenses y al nuevo gobierno en Iraq están tratando de obtener armas químicas y ya usaron antiguas municiones químicas en sus ataques, advirtió el principal investigador estadounidense de estas armas.
Charles Duelfer, jefe de un equipo de expertos liderado por la Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA), afirmó que el riesgo de que los rebeldes aprendan a fabricar armas químicas rudimentarias "sigue siendo una preocupación importante".
La CIA ha buscado infructuosamente armas de destrucción masiva en Iraq tras la invasión en marzo de 2003.
La advertencia de Duelfer figura en la última parte de un informe realizado por el Grupo de Investigación en Iraq, el cual afirma que no existe el presunto arsenal de armas químicas y biológicas que el gobierno estadounidense utilizó como argumento para justificar la invasión.
El apéndice del informe reafirma esa conclusión, y Duelfer señala que la investigación "ha llegado tan lejos como es posible" y que las fuentes de datos sobre los programas armamentísticos de Bagdad "han sido agotadas".
Pero, por primera vez, el grupo exhibe pruebas de que los insurgentes intentan establecer laboratorios de armas químicas con apoyo de científicos iraquíes que trabajaron para el depuesto régimen de Saddam Hussein.
En al menos dos ocasiones usaron contra los países de la coalición municiones químicas sobrantes de la guerra de los años 80 entre Irán e Iraq.
Según el informe, lo más probable es que los atacantes “no supieran que las municiones contenían agente CW”, porque los proyectiles no llevaban marcas que así lo indicaran.
