Ricardo González. 2 abril

Finalmente, luego de un tortuoso camino, tenemos nuevo Presidente electo de la República. Ahora, cuando todavía vamos en la cresta de la ola, quiero enviarle algunas solicitudes en materia fiscal, que resumen muchas inquietudes de muchos contribuyentes.

Entendemos que una reforma fiscal es necesaria y urgente. Hace muchos años que el tema está sin resolver y una primera solicitud es que dicha reforma sea integral, justa y equilibrada. En campaña se dijeron muchas cosas, es momento de concretarlas, tomando las mejores ideas de todo lo que plantearon los diversos partidos y candidatos. Es un tema que deberá pasar por la Asamblea Legislativa, pero es evidente que la influencia del Poder Ejecutivo será decisiva.

En lo que sí podrá Usted ayudarnos en forma directa, es en lo relativo al funcionamiento de la Administración Tributaria.

El sistema tributario actual no es muy amigable con los contribuyentes, cuesta entender su complejo entramado, sus múltiples reglas escritas y no escritas, sus dificultades de funcionamiento.

No queremos una inflación de reglamentos, decretos o directrices que pretendan cambiar lo que está reservado a la ley. Tampoco nos ayudan las resoluciones administrativas de tipo general que resultan incompletas en cuanto a alcances y sanciones, pues al final el ciudadano está confundido y sorprendido de las consecuencias que no fueron debidamente advertidas.

Además, si caminamos hacia un sistema informático o digital, debe entonces facilitarse el acceso completo de los contribuyentes a ese sistema, eliminándose hasta donde sea posible la necesidad de estar haciendo filas y trámites en forma personal, con pérdida de tiempo, de esfuerzo y de recursos.

En cuanto a los procesos en sede administrativa, quisiéramos pedir justicia, decisión y objetividad.

No es correcto que un órgano resuelva en contra del contribuyente, aunque sepa que éste tiene razón, con la idea de que sea el superior jerárquico quien analice realmente el fondo del problema. Tampoco es aceptable que la Administración resuelva casi siempre en contra del contribuyente, dejando a los tribunales jurisdiccionales el trabajo de traer la verdadera justicia al caso.

Este camino es mucho más largo y tortuoso que el proceso de elección que Usted ha coronado. Ahora que llegó a la cima, no se olvide de nosotros.

Ricargo González, abogado y columinista de Economía -- La Nación.
Ricargo González, abogado y columinista de Economía -- La Nación.

rgonzalez@roblesoreamuno.com