Gerardo Corrales. 5 enero

Era muy dado de nuestros abuelos, en función de ciertas creencias y fenómenos naturales, predecir como pintaba el año venidero.

Mis pintas económicas-financieras para el 2018 son:

Gerardo Corrales, economista.
Gerardo Corrales, economista.

1- El déficit fiscal será la principal amenaza del 2018 con el riesgo de incrementar las tasas de interés en colones y dólares. Ya tuvimos el primer gran aviso a fines del 2017, con una captación que subió las tasas casi dos puntos porcentuales.

2- La disponibilidad de crédito para el sector privado, sean empresas o personas, será muy escasa y cara por la competencia de fondos con el sector público. Lo anterior, aunado a la incertidumbre electoral y la desaceleración de crecimiento mostrada en el 2017, generará una reducción o posposición de decisiones de consumo e inversión, que lamentablemente tendrán un efecto negativo sobre el empleo, los ingresos y la reactivación económica en general.

3- Los bancos y entidades financieras, deben ponerle mucha atención al comportamiento de la morosidad de los distintos programas de crédito, especialmente de las tarjetas de crédito y créditos personales, pues son los que más sufren cuando el crecimiento económico y el desempleo se ven afectados negativamente.

4- El efecto del cementazo sin duda traerá como consecuencia una mayor rigurosidad en los análisis crediticios de todos los intermediarios financieros y en el caso particular de los bancos del Estado, después de observar las consecuencias penales por el supuesto peculado que están teniendo, justa o injustamente, las planas gerenciales del Banco de Costa Rica (BCR), serán mucho más cuidadosos y temerosos a la hora de tomar decisiones de aprobación de crédito, con lo cual, el acceso al mismo se hará mucho más complicado.

5- El Banco Central actual no hará nada por cambiar su estilo de política monetaria y cambiaria, enfocada en cuidar las metas de inflación en el 3% así como un tipo de cambio nominal relativamente fijo, ya sea haciendo uso de sus reservas monetarias internacionales o tomando más deuda en el exterior. Por tanto, es posible preveer una depreciación inferior al 3% y dependiendo al uso y gradualidad con que ingresen los $1.500 millones del contrato de colocación de la mal llamada deuda interna del Gobierno Central, podría incluso experimentarse una leve apreciación cambiaria.

6- Las agencias calificadoras de riesgo muy posiblemente nos receten un nuevo downgrade en las emisiones de gobierno, para llegar a lo que se conoce como BB- al mismo nivel de calificación de "bonos chatarra, basura o especulativos" como los de Bangladesh, Bolivia, República Dominicana, Honduras y Macedonia, entre otros.

7- La esperanza recaerá sobre el comportamiento del sector privado, en especial, exportador, turístico y de inversión extranjera directa. Para nuestra fortuna, desde afuera nos ven mejor que lo que sucede a lo interno y a pesar del recorte de impuestos de Donald Trump, presidente de Estados Unidos, mi percepción es que se continuará creciendo en estos tres rubros, en beneficio de nuestro país.

En conclusión, dadas estas pintas, será fundamental tanto para la confianza y credibilidad interna y externa, quién obtenga el triunfo en las próximas elecciones, sea en primera o segunda ronda. Si es ésta la que ocurre, ojalá no sea por casualidad que hayan caído en Domingo de Resurrección y que la opción triunfadora permita tener un panorama más positivo y prometedor, pues en caso contrario, lo que nos quedará será esperar los resultados de nuestra Selección contra Brasil, Suiza y Serbia en Rusia 2018, lo cual tampoco pinta nada fácil.

Por eso, recordemos lo que manda el artículo 93 de nuestra Constitución Política heredada por nuestros estadistas del pasado: "El Sufragio es una función cívica PRIMORDIAL Y OBLIGATORIA …" por lo que todas las generaciones no debemos dejar pasar esta oportunidad única que se nos brinda cada cuatro años, de lo contrario, no se valen quejas o llantos a posteriori. Dios nos coja confesados, así sea.

gcorralesbrenes@gmail.com