AFP . 7 mayo

Bruselas. La economía de la Eurozona crecerá menos de lo previsto en el 2019 y 2020 por las incertidumbres “persistentes” sobre el comercio mundial y el Brexit, advirtió, este martes 7 de mayo, la Comisión Europea, preocupada por la situación en Italia.

Tras un 1,9% en el 2018, el producto interior bruto (PIB) de los 19 países del euro crecerá en su conjunto, este año, 1,2%, y un 1,5% en el 2020, una décima menos de lo avanzado en febrero, indica Bruselas en sus previsiones de primavera.

Bruselas podrá recomendar la salida de España del procedimiento de déficit excesivo, al reducirse desde el 3,1%, en el 2017, al 2,5% en el 2018; y al 2,3% en el 2019, explicó este martes Pierre Moscovici. (Photo by Philippe LOPEZ / AFP)
Bruselas podrá recomendar la salida de España del procedimiento de déficit excesivo, al reducirse desde el 3,1%, en el 2017, al 2,5% en el 2018; y al 2,3% en el 2019, explicó este martes Pierre Moscovici. (Photo by Philippe LOPEZ / AFP)

"La economía europea está demostrando su capacidad de resistencia ante unas circunstancias mundiales menos favorables y una incertidumbre persistente", explicó en rueda de prensa el comisario de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici.

Bruselas apunta así al débil crecimiento de la economía mundial, en un contexto de tensión comercial entre Estados Unidos y China, y a la incertidumbre sobre la retirada de Reino Unido de la Unión Europea (UE), todavía por resolver.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) también redujo en abril la expansión en la Eurozona para 2019 al 1,3%, entre otros, por la desaceleración en Alemania, la primera economía de la Eurozona, y el estancamiento de la economía en Italia.

Según la Comisión, Alemania debería registrar una expansión del 0,5% en 2019, por la “debilidad de la industria manufacturera, especialmente en el sector del automóvil”, según Moscovici, antes de progresar, de nuevo, al 1,5% en el 2020.

Con 2,1% en 2019 y un 1,9% en 2020, España se confirma como líder del crecimiento entre las principales economías de la Eurozona. La expansión de Francia, segunda economía, sería del 1,3% y del 1,5%, respectivamente.

El vicepresidente de la Comisión responsable del euro, Valdis Dombrovskis, indicó que la expansión en la Eurozona se ve “apoyada por una fuerte demanda interna, un crecimiento continuado del empleo y unos costes de financiación bajos”.

El desempleo en la zona euro continuará su descenso desde el 8,2%, en el 2018, al 7,7% este año. En el 2020, el porcentaje de desempleados lograría situarse por debajo de los niveles previos a la crisis económica mundial del 2008, en el 7,3%.

Por su parte, la inflación se situaría en el 1,4% tanto en el 2019 como en el 2020, respecto al 1,8% en el 2018, alejándose así del objetivo cercano al 2% que el Banco Central Europeo (BCE) como una señala de buena salud económica.

Las previsiones económicas presentadas el martes plantean un escenario especialmente pesimista sobre Italia, la tercera economía de la zona euro, que anuncia un futuro pulso entre Bruselas y el gobierno populista en el poder, en Roma.

El lunes, el canciller austríaco, Sebastian Kurz, advirtió en una entrevista al diario La Stampa que Italia podría poner “a toda la zona euro en peligro”, si la UE no refuerza sus reglas contra el endeudamiento excesivo.

La deuda pública de Italia progresaría al 133,7% en el 2019, y al 135,2% un año después, a niveles récord en este país, según la Comisión, que reduce una décima el crecimiento para Italia tanto para 2019 (0,1%) como para el 2020 (0,7%).

Su débil crecimiento se debe a la "desaceleración del comercio mundial y la debilidad del sector manufacturero" que se extendieron a la "economía nacional", dijo Moscovici, que evitó pronunciarse sobre el respeto de las reglas europeas.

El gobierno italiano, formado por una coalición de ultraderechistas y antisistema, mantuvo a finales del 2018 un pulso con la Comisión Europea por su proyecto presupuestario para el 2019, antes de acordar un déficit público del 2,04% del PIB.

El ejecutivo comunitario considera en cambio en sus previsiones que el déficit público italiano pasaría del 2,1% en el 2018 al 2,5% este año, antes de subir al 3,5% un año después, medio punto por encima del límite fijado por las reglas europeas.

Estas previsiones pesimistas chocan con las del gobierno italiano, que podría iniciar un nuevo pulso con la Comisión, a principios de junio, cuando Bruselas publique sus recomendaciones para cada país tras las elecciones europeas.

Bruselas podrá recomendar la salida de España del procedimiento de déficit excesivo, al reducirse desde el 3,1% en el 2017, al 2,5% en el 2018, y al 2,3% en 2019, explicó este martes Pierre Moscovici.