Marvin Barquero. 6 abril
El presidente de Uccaep, Álvaro Sáenz, consideró que al final de la emergencia el déficit del Gobierno puede ser peor que la enfermedad. Foto: Mayela López
El presidente de Uccaep, Álvaro Sáenz, consideró que al final de la emergencia el déficit del Gobierno puede ser peor que la enfermedad. Foto: Mayela López

La Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (Uccaep) insistió, la mañana de este lunes 6 de abril, en la necesidad de un aporte solidario, mediante un impuesto de los salarios altos y pensiones elevadas, y en una reducción temporal del impuesto al valor agregado (IVA).

La cúpula del sector empresarial también propuso la aplicación de jornadas reducidas entre los empleados del setor público, como medida para reducir gasto y evitar un fuerte incremento del déficit fiscal, después de la pandemia del coronavirus.

En una conferencia virtual, el presidente de Uccaep, Álvaro Sáenz, aseguró que sin el aporte solidario de los salarios, la situación fiscal del Gobierno será muy difícil cuando se salga de la situación del coronavirus. Entonces, afirmó, el faltante de recursos del Gobierno será peor que la enfermedad.

Además, señaló que “no se vale” que quienes reciben pensiones altas y los empleados públicos estén sus casas y no aporten nada ante esta emergencia.

Explicó que el Gobierno les dio un no rotundo a la propuesta de reducir temporalmente el IVA a un 6%, pero insistió en que es necesario para propiciar la reactivación y, además, para propiciar un mayor consumo interno.

Consideró que con un repunte del consumo se equilibra el ingreso del Estado mediante ese impuesto.

Sáenz también criticó una lentitud del Ministerio de Trabajo en el trámite de jornadas reducidas de trabajo y suspensión de contratos laborales para trabajadores del sector privado.

Dijo que esa lentitud podría afectar el acceso rápido de los afectados a la asistencia mensual que les entregará el Estado.

El dirigente, de nuevo, dijo que el sector privado apoya todas las medidas tomadas por el Gobierno para enfrentar el impacto del coronavirus.

Mientras tanto, destacó, los empresarios siguen abasteciendo al país y continúan exportando productos industriales y agropecuario a muchos mercados, entre ellos Estados Unidos y Europa.

Pero hubo sectores, recordó, donde el impacto del nuevo coronavirus fue más fuerte y que, por tanto, requieren de ayuda. Se trata de turismo y restaurantes, donde hay unos 220.000 empleos afectados, la construcción y los servicios financieros.

Agregó que en el comité de enlace entre el sector privado y el Gobierno se logró una negociación positiva para que las restricciones de circulación vehicular no afectaran las actividades económicas del país.