Por: Agencia AFP.   11 diciembre, 2017

Estados Unidos criticó este lunes 11 de diciembre a la Organización Mundial del Comercio (OMC) por considerar que se apartó de sus fines esenciales, pero China y la Unión Europea (UE) salieron en defensa del organismo rector del comercio mundial.

El representante comercial de Estados Unidos, Robert Lightlizer, sostuvo ante la conferencia ministerial de la OMC, que tiene lugar en Buenos Aires, que la entidad está más preocupada en resolver pleitos comerciales que en estimular negociaciones comerciales.

El ministro de Comercio chino, Zhong Shan, reivindicó a la organización multilateral como ordenadora del comercio mundial, durante su intervención este lunes 11 de diciembre en la reunión de ministros. Foto AP
El ministro de Comercio chino, Zhong Shan, reivindicó a la organización multilateral como ordenadora del comercio mundial, durante su intervención este lunes 11 de diciembre en la reunión de ministros. Foto AP

"Nos preocupa que la OMC esté perdiendo su enfoque principal y se esté convirtiendo en una organización focalizada en conflictos", aseguró Lightlizer ante ministros de los 164 países de la Organización.

Estados Unidos está en el centro de las preocupaciones por la batalla del presidente estadounidense, Donald Trump, contra los acuerdos de libre comercio y su oposición al sistema de la OMC para la resolución de conflictos comerciales.

En los hechos el organismo, encargado de dirimir litigios que van desde controversias agrícolas o tarifarias a guerras entre colosos como la de Boeing contra Airbus, está empantanado. Estados Unidos se niega a aprobar vacantes en esos tribunales.

"La OMC es buena, pero existen serios desafíos", señaló Lightlizer, al abrirse las deliberaciones que se extenderán hasta este miércoles 13 de diciembre.

"Muy a menudo hay miembros que creen que por medio de demandas pueden obtener concesiones que no obtendrían en la mesa de negociaciones", sostuvo.

"La OMC está perdiendo su esencia", insistió. Y agregó: "No podemos sostener una situación en la que las nuevas reglas se aplican solo a unos pocos".

"Hay algo mal cuando cinco de los seis países más ricos del mundo se dicen países en desarrollo", enfatizó.

La defensa china

China, siempre acusada de prácticas comerciales desleales y blanco del enojo de Trump, defendió el multilateraismo puesto en jaque.

El ministro de Comercio chino, Zhong Shan, reivindicó a la organización multilateral como ordenadora del comercio mundial.

"No creemos que haya otra institución que pueda fomentar el comercio como la OMC", afirmó. "De manera que debemos avanzar con la globalización para hacer un mundo más abierto, más inclusivo", agregó.

La comisaria de Comercio de la Unión Europea (UE), Cecilia Malmström, también reivindicó el multilateralismo.

"Para la UE es claro preservar y fortalecer las reglas basadas en el sistema multilateral de comercio", afirmó Malmström, quien no obstante se mostró algo escéptica sobre los resultados de la reunión de Buenos Aires.

"Esperamos lograr algunos resultados concretos pero el riesgo de fracaso es real", sostuvo.

La OMC está casi paralizada en su objetivo de liberalizar el comercio mundial trazado en la ronda de negociaciones iniciada en Doha en 2001 y aún inconclusa.

El director general de la organización, el brasileño Roberto Azevêdo, dijo que pedirá a Lighthizer "compromiso político, voluntad política y flexibilidad".

"Sin flexibilidad no iremos a ninguna parte", afirmó en una rueda de prensa.

Los representantes de los países expresan desde la tribuna de la conferencia sus reivindicaciones comerciales.

En las bambalinas se discuten proyectos de resolución y se realizan negociaciones; entre ellas la de un acuerdo para castigar los subsidios a la pesca ilegal que devasta a las economías y al ecosistema.

Un acuerdo sobre ese tema se espera en Buenos Aires junto con otros relativos, por ejemplo, a una disminución de las subvenciones a la actividad agraria.

"La respuesta es más de la OMC y no menos de la OMC", dijo a la AFP Jean Baptiste Lemoyne, secretario de Estado para comercio exterior de Francia.

Las deliberaciones transcurren en un hotel de una de las zonas más elegantes de Buenos Aires.

Una vasta área fue blindada para impedir protestas. Aún así, una treintena de activistas de una ONG entonó pacíficamente consignas ante la sede del hotel.