Por: Patricia Leitón 12 abril, 2016

Carlos Alvarado, quien fue el presidente del Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS), manifestó su desacuerdo con las observaciones de la Contraloría, pues, en su criterio, no hubo baja ejecución en el 2015, como lo señala el órgano contralor. A continuación, un resumen de sus palabras.

JOSE DÍAZ
JOSE DÍAZ

La Contraloría reconoce que se superaron las metas, que ha sido práctica guardar superávit para los pagos de los primeros meses del año siguiente, pero cuestiona que el superávit aumentó mucho en el 2015 para estos tres programas. En la red de cuido pasó de ¢815 millones a ¢3.504 millones...

... pero es que también corresponde al aumento en el presupuesto del programa; pasó de ¢14.000 millones a ¢20.000 millones. Entonces, por el incremento en la cobertura, pues hay que guardar más para darle continuidad a los servicios y esa plata en su mayoría no es que está ahí, ya eso se gastó en enero y febrero (de este año).

”Yo fui la semana pasada y me reuní con la gente de la Contraloría, a partir de la nota en la cual les pedimos una rectificación porque que, en efecto, cuando yo leo el informe, casi me da un patatús, después de toda la trabajada que nos dimos, porque la afirmación que hacen es que baja la ejecución, y la ejecución de todos los programas más bien subió”.

Si el presupuesto de Avancemos se ha mantenido similar, ¿por qué en el 2015 se guarda más superávit que en años anteriores?

Entiendo que tiene que ver con compromisos. Gerardo (Alvarado, gerente del IMAS) te puede dar una respuesta.

(Gerardo Alvarado explicó que tienen dos dificultades para ejecutar los recursos: una es que la verificación de la condición de los estudiantes es en octubre, tarde en el año, lo cual deja poco tiempo para entregar el dinero, y la otra es que se requiere localizar a cerca de 27.000 estudiantes de escuela con ayudas de Fonabe (Fondo Nacional de Becas) para darles los recursos. Actualmente trabajan para agilizar ambos asuntos).

En el caso de Fodesaf, también aumenta bastante el superávit: pasa de ¢2.195 millones a ¢3.484 millones.

Son los incisos H y K de la ley de Fodesaf; estos son incisos que, en el pasado, históricamente han tenido una problemática de ejecución porque son poblaciones muy específicas.

”Esperamos una respuesta de la Procuraduría (General de la República) con una interpretación que estamos haciendo, literalmente de una coma, lo cual nos permite ampliar la población a la que le llegamos. Entonces eso nos permitiría ejecutar más”.

Me sigue quedando la duda: si lo de ejecutar más recursos para los programas de Fodesaf todavía no está definido, ¿para qué guardar más superávit?

La otra opción sería devolverlo a Fodesaf, pero, bueno, nosotros apostamos a la ejecución.