Patricia Leitón. 21 noviembre
Pantalla Monex del 20 de noviembre 2018
Pantalla Monex del 20 de noviembre 2018

El Banco Central cambió la estrategia que ha venido utilizando para moderar el alza en el precio del dólar en el mercado mayorista.

En este mercado participan entidades financieras que llegan a negociar el superávit o déficit que surgió en las ventanillas de las negociaciones del día anterior con el público, las empresas y algunos participantes menores. El monto mínimo para comprar o vender son $1.000.

En el Mercado de Monedas Extranjeras (Monex), oferentes y demandantes publican en una pizarra electrónica los montos que quieren comprar o vender y el precio al cual lo harían y así se comienzan a realizar las transacciones.

Antes el Banco Central dejaba que iniciara la sesión en el mercado mayorista y se realizaran las negociaciones y si se presentaban movimientos abruptos al alza entonces intervenía vendiendo dólares para evitar un incremento mayor.

No obstante, ahora la entidad pone, desde el inicio de la sesión, una oferta de venta $100 millones a un tipo de cambio, con lo cual impide que las negociaciones sobrepasen ese techo.

Por ejemplo, en la sesión de este martes 20 de noviembre la entidad puso una oferta de $100 millones a ¢605. De esta manera cualquiera que quiera comprar divisas puede hacerlo y no tiene sentido para otros participantes hacer ofertas a un precio mayor porque nadie les compraría.

Cuestionamiento y respuesta del Central

Alejandro Urbina, quien fue director de La Nación, llamó la atención sobre el tema en un tuit publicado ayer y criticó la medida.

Urbina explicó que, para él, está mal que se cambien las reglas del juego de la noche a la mañana sin contarle a la gente, especialmente en un momento tan crítico de expectativa del plan fiscal.

Añadió que individualmente no le pueden comprar $100 millones al Banco Central, pero colectivamente sí y por ello el se corre el riesgo de perder reservas.

(Video) ¿Cómo funciona el mercado cambario?

Para Urbina la medida es un retroceso y se vuelve a un sistema administrado.

Consultado sobre el cambio, el presidente del Banco Central, Rodrigo Cubero, explicó que el objetivo de la intervención del Banco Central es asegurar un ajuste ordenado, que implica que no se den ajustes muy violentos y que la formación del precio sea un proceso ordenado.

Se cuestionó a Cubero que cuando él ingresó al Banco Central, en agosto pasado, señaló que quería más flotación que administración, pero ahora pareciera que se busca más administración.

“Lo que yo expresé y he venido expresando, es que considero que es importante es que en el país no vayamos moviendo gradualmente hacia mayores grados de flexibilidad en el tipo de cambio”, respondió Cubero.

“Es importante entender también que en Costa Rica tenemos una vulnerabilidad muy grande en el sector financiero, que es el tema del enorme volumen de créditos en moneda extranjera otorgados a no generadores, esa vulnerabilidad limita el nivel de flexibilidad cambiaria que se puede tolerar en el país”, añadió.

Economistas avalan idea, pero no de forma permanente

Economistas consultados señalaron que esta es una herramienta que no se debería usar en forma permanente, pero la avalaron dada la delicada situación económica que atraviesa el país.

“Como práctica permanente no me gusta. Es ver de nuevo al Banco decidiendo cuál debe ser el tipo de cambio. Como mecanismo para alinear comportamiento por plazos cortos lo veo efectivo, pero no creo deba ser una política que se mantenga por mucho tiempo”, opinó Francisco de Paula Gutiérrez, expresidente del Banco Central.

El economista José Luis Arce, por su parte, consideró que se trata de medidas que claramente no son consistentes con la idea de un mercado cambiario más flexible; no obstante la consideró necesaria.

“Dada la coyuntura actual, de gran incertidumbre sobre la forma en cómo se financiará el gobierno en las próximas semanas y meses y sobre el futuro de la primera pieza del ajuste y el impacto que ha tenido sobre el mercado, creo que era necesaria para lograr calmar al mercado”, dijo Arce.

El economista Dennis Meléndez también consideró que la herramienta se puede usar, el problema es hasta cuándo se pueden seguir usando las reservas del Banco Central.

“Todo ese tipo de trucos se pueden emplear y ojalá resulten. El problema es si algún día se rebelan los compradores y entre varios se ponen de acuerdo, le pueden dar una sorpresa. Pero mientras funciona es bueno que lo haga. ¿Hasta cuándo le alcanzan las reservas para mantener la estrategia?”, dijo Meléndez.