Óscar Rodríguez. 17 septiembre
La Directiva Banco Central decidió mantener la tasa de política monetaria (TPM) en 0,75% como una medida de postura expansiva y contracíclica de su política monetaria. Foto: Rafael Pacheco
La Directiva Banco Central decidió mantener la tasa de política monetaria (TPM) en 0,75% como una medida de postura expansiva y contracíclica de su política monetaria. Foto: Rafael Pacheco

La Junta Directiva del Banco Central de Costa Rica (BCCR) proyecta que la inflación del país se mantendrá por debajo del 2% en lo que resta del 2020 y todo el 2021.

Dicha entidad fundamenta su pronóstico en que la pandemia por covid-19 provocó un fuerte impacto en la economía del país, a lo cual se une la baja inflación mundial.

Ambos efectos han acentuado las presiones desinflacionarias presentes en el país, desde del 2019, detalló el ente emisor en un comunicado este jueves 17 de setiembre.

“Los pronósticos de inflación del Banco Central, que incorporan los efectos de la pandemia, muestran que, para lo que resta del 2020 y en el 2021, la inflación se mantendría por debajo del límite inferior del rango de tolerancia de la meta de inflación”, informó el BCCR.

La meta de inflación del país, según el Programa Macroeconómico 2020-2021, es del 3%. Pero con un margen de un punto porcentual hacia arriba o abajo (entre 2% y 4%).

Sin embargo, en agosto la inflación general y la subyacente se ubicaron por debajo del rango de tolerancia de la meta, con niveles de -0,1% y 1,0%, respectivamente.

En el comunicado se destaca que las expectativas de inflación a 12 meses, obtenidas de los mercados primario y secundario de títulos de deuda pública en colones, se ubicaron en 1,9%.

“Ante ese contexto de presiones desinflacionarias, la Junta Directiva del BCCR ha tomado, en los últimos dieciocho meses, medidas de estímulo monetario en procura de mejorar las condiciones crediticias para promover la actividad económica y la generación de empleo”, destacó la entidad.

Entre las acciones tomadas están la reducción de la tasa de política monetaria (TPM), la cual se mantiene en 0,75%; disminuir el encaje mínimo legal; y poner a disposición de los intermediarios financieros regulados una facilidad crediticia de ¢700.000 millones en condiciones favorables.

En cuanto al impacto económico de la pandemia, el BCCR destaca que el índice mensual de actividad económica (IMAE) tuvo una disminución interanual del 7,8%, en julio pasado.

“Se ha dado un severo deterioro en los indicadores del mercado laboral y el crédito al sector privado continúa estancado”, se explica en el comunicado.

Asimismo, la Directiva del ente emisor destacó que la reducción de la TPM de 4,5 puntos porcentuales, en los últimos 18 meses, se ha ido trasmitiendo al resto de tasas de interés del sistema financiero y se espera continúe el proceso en los próximos meses.

“Las reducciones en la TPM se traducen en un menor costo de financiamiento, lo que se espera contribuya a mitigar el impacto de la pandemia sobre la actividad económica y el empleo”, destacó el Banco Central.

La entidad destacó que da seguimiento a los principales indicadores de la economía, en medio del contexto actual de elevada incertidumbre, con el fin de adoptar de manera oportuna las medidas necesarias